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Santiago Carrillo anima a sus seguidores a "Ievantar del suelo la bandera del comunismo"

Santiago Carrillo, elegido ayer por unanimidad presidente del nuevo Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista (PTE-UC), animó a sus seguidores a "levantar del suelo la bandera del comunismo". En la última jornada del congreso constituyente del partido, caracterizado por la unanimidad y la homogeneidad, fue elegido el Comité Central, quien a su vez designó presidente a Santiago Carrillo, de 72 años, y secretario general a Adolfo Piñedo, de 43 años, "un hombre firme que ha sabido nadar contra corriente", según Carrillo.Carrillo reiteró sus críticas a Izquierda Unida y a los actuales dirigentes del PCE, expresó su convencimiento en la próxima unidad de las tres familias comunistas y tuvo palabras de elogio hacia la política iniciada por Gorbachov en la URSS.

Santiago Carrillo, de 72 años, expresó su absoluto optimismo por el nuevo partido que preside. "De cara al futuro hay dos alternativas: o bien el fortalecimiento de este partido trae consigo la unidad de todos los comunistas o este partido se convierte en un futuro próximo en el único partido de los comunistas y trabajadores españoles", dijo el histórico dirigente.

Los 841 compromisarios del partido eligieron en la última jornada del congreso a los 57 miembros del Comité Central, presentados en una única lista. Entre los miembros del Comité Central, cuya media de edad se sitúa en 39 años y su militancia comunista en 20 años, figuran Adolfo Piñedo, el dirigente sindical Julián Ariza, el ex senador Rafael Fernández Piñar, el teniente de alcalde de Madrid Adolfo Pastor, Ignacio Latierro y Juan Ignacio Marín. El comité central, que se reunirá en los próximos días para elegir el comité ejecutivo, acordó que Julián Ariza no forme parte de ningún cargo ejecutivo en el partido, con la intención de "dedicarse por completo a Comisiones Obreras".

El nuevo presidente del PTE-UC afirmó en el discurso de clausura, en medio de gritos de "unidad, unidad" por parte de los asistientes, que la unanimidad del congreso expresa "el repudio de la división de los comunistas". Estos gritos de "unidad, unidad" arreciaron fuertemente cuando se anunció la presencia en el congreso, a título personal, de cuatro dirigentes del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) de Ignacio Gallego, dos de ellos miembros del secretariado de este partido.

"Los comunistas estamos hartos", dijo Carrillo, "de rencillas y de discusiones bizantinas, y lo que queremos es que nos unamos como una piña". El congreso finalizó con los presentes en pie, cantando La Internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de febrero de 1987