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LOS EFECTOS DE LAS ELECCIONES VASCAS

El debate interno del PNV retrasa la negociación para formar Gobierno en Euskadi

El debate interno del Partido Nacionalista Vasco (PNV) sobre las alternativas del grupo tras las elecciones del pasado 30 de noviembre retrasará las negociaciones para constituir el Gobierno de Euskadi. Las conversaciones entre las fuerzas políticas vascas se solapan con el proceso de constitución del Parlamento vasco, que no celebrará el pleno de elección del nuevo lendakari antes de la segunda semana del mes de enero de 1987.

La Asamblea Nacional del PNV se reunirá el próximo fin de semana para condensar los resultados de la discusión de los afiliados al partido en sus organizaciones locales. Dirigentes de PNV no descartan que el máximo órgano de decisión del partido tampoco se pronuncie de modo categórico sobre la estrategia a seguir por el PNV tras perder su primacía en el Parlamento vasco. La Comisión Ejecutiva del PNV se reunirá mientras tanto con las demás fuerzas políticas vascas.El debate en el seno del PNV devuelve el protagonismo a las organizaciones locales, que no se pronunciarán explícitamente, según los portavoces del PNV, sobre la participación o no de su partido en el próximo Gobierno. La Asamblea Nacional del PNV acordó el pasado sábado iniciar otro proceso de discusión interno que sirva como "reexamen de las bases estructurales y políticas" del partido. Esa discusión desembocaría en la celebración de un congreso del PNV en el año 1987, 10 años después de que el PNV celebrara un acto similar en Pamplona. La coincidencia de los dos procesos activará la vida política de los afiliados al PNV.

El secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE), José María Benegas, declaró al término de su primera ronda de consultas que "la garantía de la estabilidad política de la comunidad autónoma corresponde de modo primordial al PSE-PSOE, PNV, Eusko Alkartasuna y Euskadiko Ezkerra". Las conversaciones de Benegas con los dirigentes del PNV no arrojarán un saldo definitivo hasta que culmine el proceso asambleario nacionalista.

Las conversaciones entabladas hasta el momento por José María Benegas con representantes del PNV han tenido como interlocutor al actual lendakari en funciones, José Antonio Ardanza. Tanto Ardanza como el portavoz del Ejecutivo autónomo, Eugenio Ibarzábal, manifestaron, en un tono próximo al despecho, a lo largo de la semana la posibilidad de que su partido decida pasar a la oposición.

José Antonio Ardanza negó el sábado la eventualidad de un enfrentamiento entre el partido y el Gobierno y suavizó pronunciamientos anteriores. El escueto comunicado que aprobó la asamblea nacional del PNV mencionaba dos veces la "responsabilidad" del PNV como partido más votado. Todo ello sugiere que el PNV va a afrontar abiertamente las conversaciones con el resto de fuerzas políticas, mientras se apresta a activar su círculo de influencia, fuertemente deteriorado tras la larga disputa interna y la pérdida de su condición de partido gobernante en solitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de diciembre de 1986