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Uno de los niños luchadores de Lérida es hijo de la organizadora

La argentina Liliana d'Angelo, promotora de las veladas de lucha libre en Lérida y persona que solicitó al Ayuntamiento el pabellón, según consta en la instancia, se negó ayer a hacer declaraciones a este periódico y alegó, muy nerviosa, que sólo hablaría sobre el tema en presencia de su abogado. Liliana d'Angelo es la madre de Alex Campos, niño de siete años que participó en la exhibición de catch a cuatro en los preliminares de la velada del pasado domingo.Para el próximo día 9 de noviembre está prevista otra velada en el mismo escenario; y, aunque los promotores tenían la intención de presentar como novedad un número infantil femenino, José Peyrón, luchador y propietario del gimnasio en el que se preparan los niños, ha anunciado que no intervendrán más luchadores infantiles en las próximas veladas. "No tenemos miedo a que nos prohíbanlas veladas por esto. Si pagamos a la Federación, no pondrá pegas", agregó José Peyrón.

Tanto José Peyrón como Joe Adell, con 25 años como profesional de la lucha libre, manifiestan su total desacuerdo con José Antonio García Muñoz, presidente de la Federación Española de Lucha: "Tenemos los carnés firmados por él como luchadores y no como actores. Si nos considera actores hará un favor si nos deja hacer lucha sin depender de la Federación, con lo que nos ahorraremos mucho dinero. Le podemos demostrar que estos niños no están tan desamparados como ha dicho, sino que el gimnasio les paga la mutualidad para cubrir posibles lesiones".

José Peyrón reconoció que la velada celebrada el pasado domingo se llevó a cabo sin la autorización de la Federación: "Así no tenemos que pagar el canon correspondiente". Los derechos federativos suponen unas 20.000 pesetas.

El alcalde Investiga

Por otra parte, el Ayuntamiento de Lérida, propietario del pabellón polideportivo de La Bordeta en el que se celebró el pasado domingo una velada de lucha libre con participación de niños, está dispuesto a negar en lo sucesivo cualquier permiso que se le solicite para organizar este tipo de espectáculos.El alcalde de la ciudad, Antoni Siurana, está al corriente del caso y ha dado órdenes para que se abra una investigación y se proceda en consecuencia.

El primer paso del Ayuntamiento ha sido efectuar un requerimiento a los organizadores de la velada para que expliquen qué ocurrió ese día y por qué no especificaron en la instancia de solicitud del pabellón que iban a subir al cuadrilátero cuatro menores de edad.

Fuentes próximas a la alcaldía señalaron ayer: "Estos señores ya se pueden despedir del pabellón. No han cumplido los acuerdos al no comunicarnos qué pretendían hacer en la velada y eso constituye una falta grave. Tanto si se demuestra su culpabilidad como si se prueba lo contrario no estamos dispuestos a alquilarles más el pabellón".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de octubre de 1986