Javier Moscoso,
nuevo fiscal general del Estado, invitó a un almuerzo de confraternización histórica el día de su toma de posesión, el 30 de septiembre último, a todos sus antecesores, sin distinción de regímenes políticos o denominación del cargo. El más veterano de los asistentes fue Manuel Iglesias Corral, fiscal de la República y en la actualidad senador en representación de la comunidad autónoma gallega, que relató su intervención en famosos procesos, como el de Casas Viejas, y sus relaciones con el entonces ministro de la Gobernación, Manuel Portela Valladares. En el almuerzo estuvieron presentes José Antonio García y Rodríguez-Acosta, último fiscal del Tribunal Supremo del franquismo; Juan Manuel Fanjul, fiscal del Reino ya en la democracia; Luis Antonio Burón, último fiscal general del Estado, y Cándido Conde-Pumpido Ferreiro, teniente fiscal que sustituyó a Burón hasta la toma de posesión de Moscoso. El único que no pudo asistir fue un antiguo compañero del anfitrión en el partido centrista: José María Gil Albert, primer fiscal general del Estado designado por el Gobierno de UCD según lo establecido en la Constitución de 1978.


























































