Boyer crifica en Nueva York la "demagogia pseudoizquierdsta" de un sector del PSOE

Miguel Boyer calificó ayer, en Nueva York, de "cínica, errónea y nociva" la actitud de cierto sector del PSOE que propone radicalizar la acción del Gobierno. El ex ministro de Economía y actual presidente del Banco Exterior de España, sin citar al vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, con quien tuvo un enfrentamiento político el pasado agosto, afirmó en un seminario celebrado en el Spanish Institute que "es preocupante" esa tendencia política "que quiere competir con la demagogia pseudoizquierdista de otros partidos".

Boyer explicó que el PSOE ha mantenido el apoyo social porque Felipe González tiene la autoridad máxima para avanzar en el terreno de la moderación y el realismo, "como la tuvo para suprimir la confesionalidad marxista del partido en su momento". Las grandes acciones del partido socialista, añadió Boyer, "han sido decir no al sectarismo, al dogmatismo y abrirse a otros sectores de la sociedad".Boyer declaró a EL PAÍS tras su intervención, realizada en el curso de un seminario de análisis sobre las elecciones generales del pasado junio, que no cree que el sector más radical del PSOE tenga fuerza suficiente para imponer una política secta ria y demagógica. Boyer no quiso revelar el contenido de su reciente conversación con el presidente del Gobierno, pero aseguró que no tiene dudas de que González continuará la política de ajuste económico, rigor y moderación del primer mandato.

El. ex ministro de Economía afirmó en su intervención que "sería suicida bajar la guardia y permitirse ciertas alegrías en la política económica", tesis defendida por un sector socialista, basándose en que la mejor situación de la economía las permite.

Boyer defendió rotundamente la política de ajuste realizada cuando él dirigía la economía española, aunque admitió que sus buenos resultados "no fueron los que la gente esperaba de un país socialista del sur de Europa". Esa política, reconoció, "pospuso muchas ambiciones sociales del programa del PSOE, pero fue inevitable. No hicimos concesiones sectarias o demagógicas".

El título de la intervención de Boyer, que habló sin un texto escrito y apoyándose en un guión, era Los programas económicos de los partidos políticos en las elecciones del 22 de junio de 1986. Nada más comenzar prometió que trataría de combatir sus "tendencias al tecnicisino". Antes de criticar al sector izquierdista del PSOE, Boyer explicó que, en su generación, él es una de las personas "más veteranas en la política de oposición a la dictadura, 25 años, y de consolidación de una alternativa de izquierdas en España".

Poderes fácticos

Boyer negó que el PSOE hubiera pactado con los poderes fácticos, cuya influencia ha sido, dijo, "realmente pequeña, sin fuerza real para cambiar la orientación decidida por el Gobierno socialista". Acusó a la izquierda del PSOE de realizar el mismo análisis político que UCD, al afirmar que los socialistas "hemos cedido a los poderes nacionales y transnaciónales y nos hemos entregado al monetarismo".Miguel Boyer denunció el corrimiento competitivo de los programas económicos de los diferentes partidos hacia la izquierda y defendió enérgicamente que el PSOE continúe ocupando el centro político. Apoyándose en sectores golpeados por la política del partido socialista, que no deja sitio en el centro, se trata de empujar a los socialistas hacia la radicalización, para encontrar así un espacio político ahora inexistente, explicó.

Esa estrategia, que admitió que puede tener "algún éxito" porque dentro del PSOE hay quienes propugnan una radicafización, es "preocupante". Sería, dijo el ex ministro de Economía, "ir al terreno al que nos quieren llevar los demás y ceder el centro. Alejaría a sectores democráticos, no socialistas, de la acción de gobierno. Y, por último, se crisparía la vida política española".

Boyer defendió una mayor liberalización del sistema financiero español y calificó de "sensata" la petición de la derecha, de "aproximar nuestro mercado: de trabajo al resto de Europa". Refiriéndose al CDS de Adolfo, Suárez, afirmó que está mostrando un "entusiasmo juvenil. por las tesis de los socialdemócratas de los años sesenta". Criticó también el ecologismo del PCE, ironizando que "con el paro que sufre España las alegrías vegetales tienen poca importancia política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 02 de octubre de 1986.

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