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Una de las familias concursantes en 'Todo queda en casa' demandar a TVE por presuntas irregularidades

La familia Martínez, que ha participado en cuatro programas consecutivos de Todo queda en casa, va a presentar demanda civil contra TVE y contra la productora del concurso, Interalia. Los Martínez consideran que los responsables de Todo queda en casa cometieron algunos errores y les indujeron a perder en el último programa, emitido el lunes pasado, aunque denuncian algunas otras irregularidades de programas pasados. Para el director del programa, Ramón Pradera, la actitud de la familia Martínez no es más que "una terrible pataleta", porque "da mucha rabia perder".

La familia Martínez está especialmente disconforme con el desarrollo del último programa Todo queda en casa, emitido por TVE el pasado lunes, en el que perdieron en puntos frente a la familia García y después quedaron a 15 puntos de conseguir un Volkswagén Passat.Una de las irregularidades que denuncian los Martínez se refiere a la pregunta realizada en este último programa sobre las cosas que más suelen molestar entre vecinos. Según la familia Martínez, Pedro Osinaga, presentador del programa, les indujo a dar otra respuesta. La conversación fue la siguiente:

Carmen Santos (del equipo Martínez): "Ruidos... Que pongan el televisor muy alto".

Pedro Osinaga: "Ruidos, ruidos; ¿en qué sentido? Concreta:, un poco más".

Carmen Santos: "Poner el tocadiscos o que empiecen a. bailar".

Pedro Osinaga: "La música, música alta".

La respuesta "música alta" en efecto, estaba en la pantalla, en el quinto lugar, con cuatro puntos. Después, una vez que los dos equipos fallaron la prueba, los Martínez protestaron al comprobar que en el primer lugar, con 29 puntos, se recogía la respuesta "ruidos". Osinaga discutió levemente con la familia, dijo que Carmen había contestado "música alta" y pasó a la siguiente prueba.

En este mismo programa, en la prueba cuyo premio es el coche, se produjo también una de las varias cuestiones protestadas por los Martínez. Osinaga pidió "una guerra civil que no sea la española". El enunciado de la pregunta era, en realidad, "una guerra que no sea la guerra civil española". Este error ya ha sido subsanado por la dirección del programa ante la impuganción presentada por los Martínez. La productora otorgó a los Martínez 10 puntos más, valor que tenía la segunda pregunta de mayor puntuación. Los Martínez, por tanto, se quedaron a cinco puntos de los 200 que se necesitan para conseguir el coche. En la emisión del lunes pasado, Osinaga enunciaba correctamente la cuestión. "Aparece la pregunta bien para no confundir al espectador" dice Jorge Arqué, productor ejecutivo del programa.

Semana en Marbella

Todo queda en casa es un concurso del que entre abril y junio se grabaron ya 31 programas, de los cuales se han emitido 11. Es una coproducción de TVE y la empresa Interalia, a la que pertenece el productor Jorge Arqué. La familia Martínez, que ha estado cuatro semanas en el concurso, está formada por los cuatro hermanos Martínez, Antonio, Ana María, Alberto y Miguel, y por la esposa de este último, Carmen Santos. El 22 de mayo se grabó el programa emitido el lunes. Desde entonces, los Martínez han hecho Regar a TVE y a Interalia sus quejas. Una carta del 10 de julio firmada por el abogado de la familia anunciaba que sus clientes estaban dispuestos a iniciar acciones legales."Hemos querido esperar a ver la emisión del programa porque a veces, en caliente, no ves las cosas claras", dice Antonio Martínez, "pero el lunes lo vimos y nos dimos cuenta de que teníamos razón". Según el marido de Ana María, José Ramón Cadiñanos, miembro suplente del equipo, la familia presentará la demanda civil en cuanto el abogado vuelva de vacaciones, el 1 o el 2 de septiembre.

"Nosotros no queremos o dejamos de querer que nadie se vaya del programa" dice Arqué, "y no intervenimos en la suerte del juego. No hemos tenido ningún problema con ninguna de las 50 familias que han pasado por el concurso, excepto con los Martínez. Nunca hemos querido perjudicarles. Eso lo diré aquí y delante de los tribunales. Tampoco tenemos interés en que una familia no esté mucho tiempo, porque está demostrado que un concurso televisivo tiene mayor audiencia cuando el concursante se hace más popular". "Todo este asunto", dice el director del programa, Ramón Pradera, "lo veo como una terrible pataleta de los Martínez. Las preguntas del programa son tan fáciles, tan obvias, que da mucha rabia perder".

Además de los dos casos relatados, la familia Martínez ha puesto en cuestión otros hechos. Ana María Martínez asegura, por ejemplo, que durante la grabación del penúltimo programa emitido les regalaron un viaje a Marbella durante una semana con todos los gastos pagados, mientras que en la emisión la azafata sólo prometía la estancia. En el penúltimo programa no se da por válida la respuesta "alimentos" ante la cuestión de "cosas que se venden en tubo", cuando una de las respuestas es "leche condensada". En el último, a la otra familia, se les da por válida la respuesta "Seguridad Social" ante la pregunta de, "¿qué arreglaría usted primero si fuera presidente del Gobierno?", cuando la respuesta era "pensiones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de agosto de 1986