Acusación.
Los periodistas húngaros extendieron rápidamente el rumor de que los jugadores soviéticos, causantes de una deshonrosa derrota por 0-6, se habían drogado para el partido. Estos rumores llegaron incluso a convertirse en motivo de pregunta en una conferencia de prensa. Un periodista preguntó al director administrativo de la selección de la URSS que cómo era posible correr a un ritmo semejante durante 90 minutos. La respuesta de Nikita Simonian fue muy lógica: "Cuestión de preparación". Michel Hidalgo, ex técnico del conjunto francés, que está incluido en dicho grupo, fue categórico, pero en otra dirección. No dudó de la selección soviética; simplemente, abundó en alabanzas hacia ella: "Los soviéticos jugaron un partido perfecto en todos los sentidos, con ritmo y técnica individual y colectiva. Todo ello provocó que el rival terminara asfixiado, incapaz de resurgir".


























































