GENTE
Corrado Ursi,
Arzobispo de Nápoles, de 78 años, no está de acuerdo con que se cree en su ciudad un parque del amor para esparcimiento de las parejas. Además esperó para denunciarlo un momento trascendente: mientras los feligreses esperaban en la basílica de Santa Clara la licuefacción anual de la sangre de san Genaro. En medio de los aplausos de los asistentes, declaró: "En Nápoles faltan las más elementales estructuras, escuelas, áreas para la infancia, y de ello es de lo que los administradores deben responder ante el pueblo y no pensar en cosas dirigidas al vicio". Por su parte, el Ayuntamiento, de mayoría democristiana, ha contestado que cuenta con la opinión favorable del 84% de la población y que "el parque se hará".


























































