Una mujer tira a su hijo por la ventana

María Paz Arranz Martínez, de 26 años, viuda, tiró ayer, alrededor de las siete de la mañana, a su hijo de nueve meses por una ventana de su domicilio, situado en el primer piso del número 4 de la calle del Castillo de la Mota, en el barrio madrileño de San Blas. El bebé está internado en el hospital Provincial y su estado es muy grave. La madre, a la que los médicos consideran una enferma mental, está internada en el mismo centro sanitario. La mujer tiene otros dos hijos de ocho y seis años, a los que hace tiempo causó heridas serias al golpearles en la cabeza con un ladrillo.

El niño fue recogido inicialmente por un vecino que lo encontró en la calle sangrando por la cabeza. La madre se presentó después en la comisaría de San Blas, desde donde fue trasladada al hospital Provincial dado el "estado de mutismo en el que se encontraba", según informó la Jefatura Superior de Policía.Un portavoz del hospital aseguró que el bebé, que está internado en la unidad de cuidados intensivos, sufre lesiones cerebrales importantes y recibe respiración asistida. Su estado fue considerado como muy grave. María Paz, que está en el mismo centro, fue calificada como una enferma mental que padece una psicopatía importante.

El padre de María Paz manifestó que su hija, con la que comparte el piso, había entrado en su habitación para comunicarle que había abierto la ventana y tirado al niño. La mujer tiene otros dos hijos, de ocho y seis años, de los que perdió la patria potestad hace algún tiempo por haberlos agredido. Al parecer, según explicó ayer Juan Arranz, su hermano, fue a buscarlos a una residencia donde estaban internados y les golpeó la cabeza con un ladrillo. La mujer estuvo internada por este motivo en la prisión de mujeres de Yeserías.

María Paz estaba casada con un hombre mucho mayor que ella que trabajaba como fontanero, y se quedó viuda hace seis años. Algunos vecinos de la joven aseguraron que su marido falleció en la localidad de Móstoles en el curso de un enfrentamiento con la Guardia Civil en circunstancias no especificadas, después de producirse un robo. El hermano de la muchacha explicó, sin embargo, que el marido era alcohólico y y su fallecimiento se produjo por este motivo. Aseguró también que la joven se encontraba muy afectada por la muerte de su madre, que se produjo el pasado mes de enero. La abuela del bebé fue una de las afectadas por el síndrome tóxico y nunca se recuperó del todo. Desde su fallecimiento, la muchacha se quedó "desolada", dice su hermano. "No hablaba con nadie y estaba como "ida", asegura. La familia sobrevive con la pensión del padre, que trabajó como peón de albañil.

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