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PAÍS VASCO

Presunto suicidio de un carpintero en paro

José Luis Rubio Ropero, carpintero en paro, de 45 años y padre de dos hijas, presuntamente se quitó la vida el pasado miércoles en su domicilio, en el barrio bilbaíno de Rekaldeberri, donde se encontraba con una de sus hijas. José Luis Rubio se clavó un cuchillo de uso doméstico en la garganta y falleció minutos más tarde, cuando era conducido al hospital.La idea de que "no le dieran trabajo por razones de edad", según relató su mujer, Antonia Sánchez, se había convertido en obsesiva a lo largo de los cuatro años que llevaba en paro la víctima. José Luis Rubio Ropero había llegado con su familia, procedente de Cáceres, hacía 12 años, "cuando la hija pequeña [que tiene hoy 15 años] aún no había cumplido los tres". Desde entonces había trabajado como carpintero ebanista en la empresa Suministros Férricos, y la ilusión de su vida, era, al parecer, que sus hijas estudiaran.

"Yo sabía que tenía muy baja la moral, pero nunca pensé que hiciera una cosa así", señaló Antonia Sánchez. La víspera del miércoles "estaba muy tranquilo. Me dijo que tenía que arreglar el techo de la cocina. Siempre buscaba algo que hacer, no podía estar mano sobre mano; por eso no me extrañó que intentara arreglar este desperfecto", añadió la esposa del fallecido.

La familia Rubio obtenía unas 50.000 pesetas mensuales, "muy poco para una familia de cuatro personas", explicó Antonia Sánchez, "aunque, eso sí, no le debíamos a nadie", detalló.

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