El cinismo de ETA
Dentro del horror común a los atentados terroristas que han ensangrentado la semana pasada la vida española, produce especial desconcierto y repulsa la acción de atentar conscientemente contra una niña de nueve años. Esta vez no ha habido sólo condenas oficiales y públicas. Han protestado en la calle más de mil niños y cientos de esposas de policías nacionales. (...)Pero el cinismo sobreañadido resulta insoportable cuando vivir en familia, llevar al hijo al colegio o pasear por la calle con la esposa se convierte para un policía fuera de servicio, según ETA, en un uso cobarde de los seres más queridos como parapeto o escudo. ( ... )
ETA podía haber optado por el silencio ante una acción tan descalificadora para ella misma. Ha preferido dejar patente que sigue adelante con su obra sangrienta.
, 11 de febrero


























































