Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La clasificación perfila el Real Madrid-Barcelona del 8 de marzo, como una auténtica final de la Liga

El desarrollo de la actual Liga de fútbol reafirma cada jornada que el título sólo puede estar ya entre el Real Madrid y el Barcelona. Ambos equipos se jugarán a una carta muy importante sus opciones definitivas el próximo 8 de marzo en el enfrentamiento que sostendrán en el estadio Santiago Bernabéu. Los jugadores azulgrana pretenden llegar a esa cita, con cuatro jornadas más disputadas, con dos puntos, a lo sumo, de desventaja respecto a los madridistas, que, en la actualidad, les superan en cuatro. En ese supuesto, el encuentro se presentaría como una auténtica final, ya que al Barcelona la victoria le concedería en la práctica tres puntos, pues, al haber ganado, 2-0, en el encuentro de la primera vuelta, en el Camp Nou, situaría a su favor el cómputo particular entre los dos conjuntos, que resolvería en el caso de que llegasen igualados al término del campeonato.

A falta de 11 jornadas, el Madrid mantiene cuatro puntos de ventaja sobre el Barcelona, sustentados fundamentalmente en su arrolladora marcha en el Bernabéu. El equipo de Molowny ha recobrado el carisma de su estadio, lo que el argentino Jorge Valdano suele definir como miedo escénico en sus rivales, y sus argumentos son hasta ahora irrebatibles: 12 partidos jugados y otras tantas victorias, con 36 goles a favor y cinco en contra. Frente a eso, el Barcelona presenta lejos del Camp Noii una tarjeta no menos envidiable: seis encuentros ganados, tres empates y sólo dos perdidos -ante el Athlétic de Bilbao y el Atlético de Madrid-, con 19 goles marcados y 10 recibidos.Estos números son importantes para configurar la estadística global de ambos conjuntos en el presente campeonato a la hora de valorar sus posibilidades con vistas al 8 de marzo. El Madrid ha ganado 17 partidos -tres más que el Barcelona-, ha empatado cuatro -dos menos- y ha perdido dos -uno menos-, el primero, precisamente, en el Camp Nou, y el segundo, en Valladolid. El Barla, además de caer en sus visitas a los dos atléticos, se dejó como local los dos puntos frente al Betis, con gol del ex madridista Ito en el último minuto, y otros tres en otros tantos empates. Los pupilos de Molowny basan su fortaleza en sus 53 goles conseguidos -39, los de Venables-, mientras que ambos cuadros han recibido 17 tantos, que los convierten en los menos goleados de la Liga, tras el Spórting de Gijón, pues el meta asturiano Ablanedo sólo recibió 16.

Reacciones

En su trayectoria, el Madrid y el Barcelona han coincidido al sobreponerse a sus momentos de crisis. El Madrid atravesó su bache al encadenarse las derrotas del Camp Nou y Valladolid, crisis que estalló con el 1-5 de Düsseldorf ante el Borussia Mo enchengladbach. Fue el momento clave, que los blancos solucionaron con diálogo entre los jugadores y el técnico "de cara, con sinceridad", según componentes de la plantilla. Incluso se plantearon "de frente", en una reunión, las declaraciones realizadas por algún jugador, como Juanito, que había advertido antes del 1-5 "la ba a forma de algunos compañeros". Molowny, el entrenador acertó ahí de pleno y reforzó su imagen de "honradez" ante la plantilla al no esconderse ni ocultar los problemas. Los futbolistas del Madrid intentaron subsanar las lagunas en su fútbol de bloque con un espíritu de sacrifi cio colectivo.

El Barcelona pasó sus peores momentos en los inicios del cam peonato, con problemas de resul tados, ausencia por lesión de sus dos extranjeros, Schuster y Archibald, y tensión en las relaciones de su estrella alemana occidental con el presidente, Josep Lluís Núñez, en relación con las primas de la temporada. Pese a que el enfrentamiento se mantiene porque Schuster quiere cobrar más dinero del que firmó bajo contrato hasta 1988, el equipo muestra solidez en su juego y no se resquebraja moralmente como solía ocurrir en los últimos años.

Molowny, que prefirió una plantilla corta para evitar acumulación de tensiones, no se ha quejado durante la temporada de las bajas que ha sufrido. Antes al contrario, ha aprovechado para recalcar que él cuenta "con todos". Tras la victoria del domingo, en el Calderón, ante el Atlético, Molowny no se salió de su habitual línea de ponderación: "Todavía queda mucha Liga, muchos puntos por disputar. No me gusta adelantar acontecimientos. Lo único que me preocupa es ir sumando puntos". De ahí no hay quien le saque.

Venables sintió una profunda decepción al ver cómo sus discípulos no podían vencer al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. El técnico británico no cesó de gritar y dar instrucciones a sus jugadores durante los últimos 15 minutos de partido. "Necesitábamos los dos puntos, y mucho más después de la victoria del Real Madrid frente al Atlético", explicó al término del encuentro. Venables sigue confiando en las posibilidades de su equipo. "Queda mucha Liga todavía y hay 22 puntos en juego".

Venables, que en repetidas ocasiones declaró que no veía al Madrid como campeón de la Liga, considera clave el encuentro que el Barcelona y el Madrid disputarán el próximo 8 de marzo en el estadio Santiago Bernabéu. "Esa semana será muy importante para nuestras aspiraciones porque tres días antes habremos jugado contra la Juventus, en la Copa de Europa". No obstante, el entrenador barcelonista es un hombre que vive al día y ni siquiera ha estudiado con profundidad el calendario del Barga, que "es muy similar al del Madrid". Un detalle revelador de su filosofía es que no recibe el informe del próximo rival, de manos de su colaborador Enrique Orizaola, hasta 24 horas después de concluido cada partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de febrero de 1986

Más información

  • Los madridistas llevan ganados sus 12 encuentros de casa, y los azulgrana, seis de sus 11 fuera