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Coalición Galega se resiste a apoyar a Fernández Albor

Santiago de Compostela

El discurso pronunciado ayer por Gerardo Fernández Albor, de Coalición Popular, para solicitar su investidura como presidente de la Xunta de Galicia fue criticado por los demás grupos parlamentarios con representación en la Cámara autonómica. Sólo Coalición Popular respaldaba ayer al candidato. Si no se produjese un acuerdo de última hora con Coalición Galega, la candidatura de Fernández Albor para volver a presidir la Xunta sería rechazada en la votación de mañana (es necesaria mayoría absoluta) y tal vez en la del viernes (sólo precisa mayoría simple, pero de forma que los votos afirmativos superen a los negativos, para lo que se han de producir al menos tres abstenciones).

La respuesta dada en la noche del lunes por Coalición Popular -34 escaños de los 71 que tiene el Parlamento gallego- a las exigencias de los reformistas (Coalición Galega, que suma 11 escaños) para votar a Fernández Albor ha causado cierta indignación en los dirigentes de esta formación política. "Contestación panfletaria", "libelo", "casi una agresión contra nosotros", "no nos la esperábamos", fueron expresiones del portavoz de Coalición Galega, Pablo González Mariñas, del secretario general, José Rodríguez Peña, y de otros dirigentes de este partido. El portavoz de la Coalición Popular, José Luis Barreiro, había presentado un escrito a Coalición Galega en el que rechazaba las pretensiones de sus iriterlocutores de controlar las actividades e inversiones de las diputaciones provinciales desde el Parlamento.La negativa de los populares y el discurso de investidura pronunciado ayer por Fernández Albor serán estudiados hoy por el comité ejecutivo de Coalición Galega, que hará pública su posición ante las sesiones de mañana y del viernes del pleno del Parlamento, donde se votará la candidatura de Femández-Albor. Éste declaró a la salida del palacio de Fonseca -sede de la Cámara autónoma- que no sabía aún si iba a conseguir mañana la mayoría necesaria para la reelección.

Continuidad

Por lo demás, su discurso de investidura fue una declaración de continuidad de la política realizada por la Xunta en la pasada legislatura. Los objetivos programáticos de recuperación económica, eliminación del desempleo y mejora de la calidad de vida piensa lograrlos otorgando "una importancia excepcional a la política de obras públicas".En los asuntos institucionales, desarrollo del estatuto y coordinación de las actividades de las diputaciones, propuso un consenso de todas las fuerzas parlamentarias. El discurso de investidura no presentó novedades con respecto a la política del Gobierno gallego en los tres últimos años. La similitud con lo proclamado anteriormente fue tanta que incluso Fernández Albor se olvidó de desarrollar uno de los aspectos más criticados por la oposición en los últimos meses: regulación y clarificación de la función pública gallega.

El candidato renovó sus críticas contra la reconversión industrial, y recordó su voluntad de llevar al Gobierno ante el Tribunal Constitucional para conseguir la transferencia del Insalud.

Tras el discurso, PSOE, PSG-EG y BNG, que suman 27 escaños, anunciaron su voto negativo. Coalición Galega manifestó: "No podemos ser receptivos", y se remitió a lo que decida hoy su comité ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de enero de 1986

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