Aumentaron los espectadores en la primera vuelta de la Liga

El aumento en el número de espectadores respecto a la temporada anterior y la sorpresa de que José Plaza, presidente de los árbitros, desconociera el fundamento de la regla del fuera de juego han sido las dos notas más relevantes de la primera vuelta de la Liga de fútbol, concluida con la ventaja de cuatro puntos del Real Madrid sobre el Barcelona y el Atlético. Aparte de eso, estas 17 jornadas han visto la destitución de tres de los 18 entrenadores de la Primera División.

La ventaja del Madrid se sustenta sobre los 18 puntos de sus nueve partidos en el Bernabéu. El equipo blanco se proclamó por 22ª vez campeón de invierno, título honorífico para el líder de la primera vuelta y que desde la temporada 1928-1929 ha coincidido con el absoluto de la Liga en 23 de 52 campeonatos: el Madrid, en 14 ocasiones; el Barcelona y el Athlétic, en tres cada uno, y el Atlético de Madrid, el Betis y el Valencia, en una.El Barcelona arrancó con polémicas al viejo estilo del club, que parecían archivadas con el título de Liga de la última temporada, y con un serio enfrentamiento entre Schuster y su presidente, Josep Lluís Núñez, por el asunto de las primas a los jugadores. Schuster faltó a varios partidos, justamente cuando el Barcelona se retrasó.

La victoria del equipo azulgrana en el Camp Nou frente al Madrid hizo reaccionar al cuadro de Terry Venables, mientras que el Madrid cayó posteriormente en una crisis coincidente con la baja forma de Butragueño y Hugo Sánchez y con las derrotas en Valladolid y, en la Copa de la UEFA, en Düsselforf, frente al Borussia, al que después eliminó en el turno del Bernabéu. La reacción del Barcelona, reagrupado alrededor de Schuster, le dio un toque de emoción a la Liga, aunque en las últimas jornadas su derrota ante el Betis y su empate con el Español en el Camp Nou más la mejoría del Madrid han restablecido la situación anterior.

El Atlético, que destacó en las últimas temporadas por sus arrolladoras segundas vueltas, ha mantenido una línea regular también en la primera y, pese a sus traspiés sucesivos contra el Cádiz, el Valladolid y el Madrid, se ha colocado, como el Barcelona,a cuatro puntos del líder y obtenido 18 de los últimos 22 posibles.

La nota más conflictiva se produjo con ocasión del Barcelona-Madrid. Un gol anulado a Archibald colocó en offside al presidente de los árbitros, José Plaza. El tanto no habría tenido importancia de por sí -el Barcelona ganó cómodamente-, pero permitió descubrir que Plaza desconocía el fundamento de la regla del fuera de juego. Tras una sesión de vídeo en la sede de la federación española, un repaso del reglamento y una profunda reflexión con sus asesores, Plaza rectificó.

A tres entrenadores se les ha aplicado el dicho futbolístico de no comer el turrón. Torres (Hércules), Félix (Celta) y Alzate (Las Palmas) fue destituidos y reemplazados respectivamente por Villanova, García Traid y Germán.

Resulta difícil cuantificar el aumento de espectadores con respecto a la temporada anterior, en la que se registró un retroceso peligroso, porque el balance de cada club a mitad de temporada es equívoco: depende de a qué equipos ha recibido, su posición o las condiciones meteorológicas. Entre los factores para el retorno de los aficionados se apuntan la vuelta de los resúmenes televisivos el domingo, que ya no haya problemas con las quinielas, que no haya habido huelga de futbolistas y los 1.000 millones en fichajes.

El Madrid, el Spórting y el Zaragoza sólo utilizaron 16 jugadores frente a los 23 de Las Palmas y el Celta o los 22 del Barcelona. Sólo 33 jugadores han actuado en todos los partidos: en el Spárting, cinco: Ablanedo, Cundi, Mino, Jiménez y Esteban; en el Madrid, tres: Ochotorena, Chendo y Camacho, y en el Barça y el Atlético, por ejemplo, ninguno. Entre esos 33, sólo tres delanteros: Calderón (Betis), Wilmar Cabrera (Valencia) y Baltazar (Celta).

Se han señalado 54 penaltis: al que más, al Valladolid, con ocho a favor y siete en contra; al Athlétic, cinco y ninguno; al Atlético, tres y dos; al Barcelona, tres y uno, y al Madrid, cuatro y dos. De las 481 tarjetas amarillas y ocho rojas, el Madrid vio 18 -el que menos- y una y el Barcelona 27 y dos.

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