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"Vuelvo al territorio que mejor conozco"

Antonio Hernández Gil, nuevo presidente del Consejo del Poder Judicial, declaró ayer que sólo se le interroga por su futuro en ese puesto, pero que su elección implica la de Presidente del Tribunal Supremo. En ese sentido, la elección es "un retorno al territorio en el que más me he desenvuelto, no porque haya desempeñado cargos judiciales, sino porque he sido un abogado en constante ejercicio durante 33 años, ante el Tribunal Supremo de Justicia, ante la Audiencia de Madrid y ante los juzgados. Es el territorio más conocido por mí".Sobre la posible corrupción de ¡ajusticia aseguró que no cree que se pueda hacer "una acusación tan radical a la justicia española. Nunca se ha podido hacer y en este momento menos".

Al recordarle que su predecesor en el cargo, Federico Carlos Saniz de Robles, había hablado de corrupción, respondió: "Él tiene unos fundamentos y una experiencia de la que yo actualmente carezco, por lo tanto sólo puedo aventurar una opinión en términos muy generales, pero resaltando, en principio, la corrección con que la justicia se comporta, aunque pueda tener lunares y problemas".

Sobre las necesidades más imperiosas de la justicia española, el nuevo presidente del Supremo, afirmó: Hay que "dotarla de una estructura. y bases suficientes para que pueda funcionar con eficacia suficiente porque creo que se desaprovechan importantes valores que tiene incorporados, por falta de medios, de técnicas modernas, puestos al servicio de la justicia".

Se refirió a su paso por la presidencia de las Cortes y del Consejo de Estado y dijo que la primera experiencia "fue irrepetible e inédita, puesto que se trataba de crear un orden político nuevo, con todo el riesgo y la inseguridad de saber si conseguiríamos lograr los objetivos, como afortunadamente ocurrió".

Respecto del Consejo de Estado dijo que ha podido ver cómo un organismo cargado de tradición, de costumbres y usos inuy estructurados, puede enfrentarse a problemas actuales.

Tras preguntarle si llega al cargo dispuesto a poner orden en el entramado de la administración de justicia, Antonio Hernández Gil dijo: "No trato de poner propiamente orden, sino de intentar que lajusticía se muestre como la institución que es, a través de las personas que la encarnan, con independencia de criterio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de octubre de 1985