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La Comisión de Seguridad Minera considera éste año "supertrágico"

"Éste no ha sido un año trágico, sino supertrágico, con una racha excepcional de accidentes mineros", declaró ayer el vicepresidente de la Comisión Nacional de Seguridad Minera, Julián Prado, que encabeza una delegación de la misma para estudiar los últimos accidentes ocurridos en los pozos asturianos.La comisión está integrada por representantes de los sindicatos, de los empresarios y de la Administración, además de técnicos de las escuelas superiores de Ingenieros de Minas. La comisión está presidida por el director general de Minas, Pedro Lizaurg. La Dirección Regional de Minas del Gobierno del Principado solicitó que la comisión se desplazase a Asturias, tras los últimos accidentes que costaron la vida a ocho trabajadores en un mes.

La delegación que se trasladó ayer a Asturias, examinará e informará de los accidentes ocurridos en el pasado mes de agosto en el pozo Montsacro, de Hunosa, en el que perdieron la vida tres mineros, y en la mina de montaña o chamizo de Santa Fe, en el que murió un picador. Ayer mismo por la tarde, los integrantes de la comisión bajaron al pozo Montsacro en cuyo interior permanecieron durante más de cuatro horas.

Detenido informe

Según las primeras impresione s de los comisionados, cuya principal misión es asesorar al director general de Minas, el análisis de los accidentes llevará bastante tiempo, y el informe final no se conocerá hasta que se hayan estudiado detenidamente todos los detalles.La causa principal de los últimos accidentes mortales han sido los derrabes de carbón, por lo que Julián Prado estima que "igual que hace unos años la mayor parte de los accidentes se producían por explosiones de grisú, y se tomaron medidas que los han limitado enormemente, hoy son los derrabes los que más víctimas causan por lo que habrá de intentar evitarlos". Prado reconoció, sin embargo, que las capas de carbón asturiano presentan muchas dificultades por su ubicación.

Los miembros de la comisión visitarán la mina Confiada III en la que perdieron la vida cuatro productores el miércoles pasado, aunque con carácter testimonial porque hasta que no terminen las labores de salvamento y rescate no podrán comenzar a estudiar las causas del accidente.

Por otra parte, la Dirección Regional de Minas del Principado remitió en los últimos días a los juzgados de Mieres y Pola de Labiana los informes de los últimos accidentes ocurridos en Montsacro y Santa Fé.

La comisión que visita estos días la región, es la antigua Comisión Nacional del Grisú. Ha estado funcionando sin presupuesto, hasta que este año se le han otorgado 12,5 millones de pesetas, insuficientes en opinión de los sindicatos que, además, han criticado la escasa operatividad de la misma y el retraso en realizar los informes sobre las catástrofes mineras.

El sector de la minería en Asturias agrupa a casi 30.000 trabajadores de los que 21.000 pertenecen al sector público cuya empresa pincipal es Hunosa, que agrupó en su día a la mayor parte de las sociedades privadas existentes en la región. En lo que va de año se han producido medio centenar de accidentes en los que han perdido la vida 27 mineros, incluidos los cuatro de Confiada III.

Explotaciones mineras

En la zona central de la región existen unas 50 explotaciones de montaña legales y otras no controladas, conocidas como chamizos, cuyo número no se sabe con exactitud. En las legales, entre las que se encuentra la Confiada III, son empleados unos 1.000 mineros y producen del orden de 400.000 toneladas de carbón al año. Fuentes sindicales han insistido últimamente en la necesidad de incrementar la vigilancia contra las minas ilegales. El Gobierno del Principado ha dictado una nueva normativa al respecto.

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