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El obispo Desmond Tutu boicotea las conversaciones entre el presidente Botha y los dirigentes religiosos surafricanos

El obispo negro y premio Nobel de la Paz Desmond Tutu boicoteó ayer las conversaciones entre el presidente de Suráfrica, Pieter W. Botha, y los dirigentes religiosos de ese país sobre la violencia que sacude a las barriadas negras. Por otra parte, la radio estatal insinuó que pueden endurecerse las medidas de seguridad.

Una delegación de nueve dignatarios religiosos, encabezada por el arzobispo anglicano Philip Russell, de Ciudad del Cabo, se entrevistó con Botha en Pretoria para buscar la forma de acabar con 19 meses de disturbios que ya se han cobrado 620 vidas. La delegación incluía además a dos católicos, tres metodistas, dos congregacionistas y un presbiteriano.Tutu, cuya petición para entrevistarse con Botha a solas fue rechazada el mes pasado, ya había advertido que no se uniría a esta delegación. El presidente le hizo saber entonces que estaba "demasiado ocupado" como para aceptar entrevistas individuales y que, además, no recibiría a quienes propugnan la desobediencia civil.

El fracaso del estado de emergencia implantado hace un mes para acabar con la violencia fue reconocido ayer por la radio estatal surafricana. En un comentario que a menudo ofrece indicios sobre futuras acciones del Gobierno, la radio oficial aseguró que la protección a los ciudadanos era inadecuada porque muchos comportamientos ilegales "permanecen sin castigo".

Por otra parte, los 12 países de la Comunidad Económica Europea iniciaron ayer una "ronda de estudio" para analizar la postura que adoptarán conjuntamente contra el régimen del apartheid. La CEE no tomará decisiones hasta que una alta delegación viaje a Pretoria, del 29 de agosto al 1 de septiembre. Además, Australia anunció una serie de medidas económicas contra Suráfrica para protestar por su política. Las sanciones, que entrarán en vigor el mes que viene, incluyen el cierre de su delegación comercial en Johanesburgo y la interrupción de las importaciones de krugerrands de oro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de agosto de 1985