Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La irresistible ascensión de Leo Antúnez

Un nuevo imperio de Prensa, edición y publicidad nace de empresas deficitarias que se apoyan entre sí

Barcelona
La irrupción del uruguayo Leo Antúnez en los negocios de Prensa y colindantes (publicidad y edición) ha dejado a los observadores boquiabiertos. Desde el momento en que la sociedad Diarios Unidos, SA (DUSA) se hace cargo de El Noticiero Universal, el 1 de octubre de 1984, hasta hoy, cinco empresas de publicidad, cuatro cabeceras de Prensa y una importante editorial con su distribuidora filial han pasado a sus manos. Las ofertas para adquirir otras entidades han sido numerosas. Abundan las especulaciones sobre el pasado y el presente de Antúnez, el origen de su capital, las posibles vinculaciones políticas y económicas, y también sobre sus proyectos.

El primer día que pisó la redacción de El Noticiero Universal como nuevo consejero delegado, Leo Antúnez dijo: "Ya sé que he comprado un muerto, pero es que a mí me encantan los cementerios". El que hoy ejerce de presidente de DUSA, es licenciado en Historia Medieval y ex locutor de televisión. Es un hombre bajo, de pelo -y hasta hace poco, barba- canoso y aspecto alborotado. Después de entrevistarle, Radio Nacional sorprendió con la emisión de un disco suyo, de su etapa como vocalista. Leo Antúnez ganó el II Festival de Música de Uruguay en 1970, y hasta grabó un elepé. Su fuerte timbre de voz, su inconfundible acento uruguayo y su hablar nervioso, se unen a un pretendido estilo publicitario de dudosos resultados. Al presentar al público la reaparición del semanario Destino bajo su tutela, comenzó diciendo: "Queridos amigos y enemigos, los enemigos serán a partir de ahora todos los que no compren Destino". Luego cerró su intervención con otra frase propagandística y exculpatoria: "¡Para que se enteren de una vez que la Prensa no la hacen los fantasmas, sino los profesionales de Prensa".A su irresistible ascensión se contraponen serias dificultades de liquidez, evidenciadas con recientes atrasos en el pago de nóminas y colaboraciones y en las negativas, también recientes, a sendas concesiones de créditos, uno de 30 millones de pesetas, por parte del Banco Exterior de España, y otro de 200 millones, a cargo del Banco Hispano Americano, que contradicen su afán comprador. Sin ir mis lejos, en las últimas semanas varios impagados de letras por parte de Mencheta, la editorial de El Noticiero Universal, alguna de ellas librada por DUSA, han aparecido en el RAI.

Compras a granel La trayectoria empresarial de Antúnez en España comienza en octubre de 1983, con la adquisición de la empresa publicitaria madrileña de Valeriano Pérez (VP), en una operación que la revista Mercado de 12-485 cuantifica en 52 millones de pesetas; después pasa por la compra de otra pequeña empresa publicitaria, 2A, insiste luego en este sector, en el que se hace cargo, en mayo de 1984, de Publicidad Mediterránea (por 14 millones de pesetas según Mercado), que se hallaba en situación de suspensión de pagos, y culmina con el control la distribuidora de vallas publicitarias Promex, el último residuo de lo que fuera la empresa publicitaria Publidís. La revista Mercado le atribuye también la compra de una inadvertida empresa de promociones denominada Gema por 2,5 millones de pesetas.

Paralelamente adquiere las cabeceras de tres publicaciones pertenecientes a Editorial Mencheta: El Noticiero Universal, Dicen y Destino, esta última cerrada desde 1980. La operación no es una compra propiamente dicha. Leo Antúnez arrienda, a través de la sociedad DUSA, por 99 años, las cabeceras de las publicaciones, sin comprar ni las instalaciones ni sus impresionantes pasivos (sólo en deudas a la Seguridad Social y Hacienda, se calcula a la baja la cifra de 1.239 millones de pesetas, repartidos en 642 y 597 millones, respectivamente). Por otra parte, El Ciero arrastra un crédito fallido con la Banca Masaveu de unos 100 millones de pesetas y otros, varias veces renegociados, que terminan sumando 600 millones de pesetas, con el Banco de Crédito Industrial. Desde un punto de vista periodístico, El Noticiero Universal se hallaba también en una situación muy delicada. Leo Antúnez reconoce que cuando se hizo cargo del periódico, el pasado octubre, vendía unos 10.000 ejemplares. En los medios periodísticos barceloneses se estima que, a pesar de la gran campaña publicitaria realizada gracias a las otras compañías de Antúnez, la venta ha subido muy discretamente y la tirada bruta no alcanza los 25.000 ejemplares.

Según Leo Antúnez, el planteamiento financiero de esta operación es sencillo: dice que DUSA se hace cargo de las cabeceras de Editorial Mencheta sin pagar ni un duro por el arrendamiento, aunque comprometiéndose a asumir un pasivo de 850 millones, que es una pequeña parte de sus deuda actual, a pagar en siete años. La única cabecera vinculada al grupo Mencheta que no entra en el paquete es, curiosamente, la más rentable, la del diario deportivo Sport, tambien pretendido por Antúnez, pero Joan Gaspar i Solves, conocido hotelero y vicepresidente del FC Barcelona, que aparece como primer presidente de DUSA y accionista mayoritario de EDECASA, la editora del rotativo deportivo, se opuso a ello y bendijo la adquisición, por parte de DUSA, del otro diario deportivo de Mencheta, Dicen, de marcha bastante vacilante en las ventas.

Pero el capítulo de Prensa no termina aqui. Leo Antúnez ha adquirido por 10 millones de pesetas el 75% de la revista Mundo Aventura, de Madrid. Simultáneamente, ha dado pasos para una posible compra de El Correo Catalán, y ha entrado en negociaciones con Ediciones Espejo, editora de las publicaciones Diez Minutos y El Europeo (esta oferta entre efectivo y avales debería alcanzar los 700 millones de pesetas, pero la operación no se cierra).Precios de saldo

Sin amedrentarse por estas operaciones fallidas, Leo Antúnez adquiere finalmente la Editoral Bruguera, SA, y su filial, la distribuidora Libros y Revistas, SA (LIBRESA), una de las grandes del sector, aunque afectada por una crónica suspensión de pagos presentada en junio de 1982. Las deudas respectivas de ambas compañías son de 3.909 y 867 millones de pesetas, cantidades a las que debería añadirse unos 1.000 millones, aportados en calidad de ayudas por los bancos acreedores. Se dice que los términos de la compra es la asunción de 2.300 millones del pasivo a pagar en 10 años, cuyos primeros pagos vencen asimismo estos días. También con referencia a Editorial Bruguera, Leo Antúnez persigue la compra de las sucursales establecidas en América Latina y muy recientemente negociaba en Buenos Aires la compra de la filial argentina.

Ahora existe el proyecto de agrupar en un mismo local las diferentes empresas del grupo. Se trata de una planta del edificio Heron-Diagonal, situado en la avenida Diagonal, en la zona comprendida entre la plaza Reina Victoria Eugenia y la calle Numancia. Allí se instalarían las redacciones de las publicaciones, el personal de las empresas publicitarias de Barcelona y las oficinas de la Editorial Bruguera. Es preciso mencionar que las actuales instalaciones de El Noticiero Universal, de la calle Consell de Cent, están afectadas por una doble hipoteca.

Otras empresas han sido sondeadas para una posible compra por parte de Leo Antúnez, como el semanario catalán El Món, la emisora Radio Sabadell -de la que dice estar ultimando su compra-, y se llega a mencionar, quizá como fruto de la especulación, que aspira a adquirir o El Periódico o La Vanguardia (fuentes próximas a este último medio no desmienten la pretensión de Antúnez, si bien los contactos que han existido entre él y el director general de TISA, Carlos Fajardo, presumiblemente han estado centrados en la búsqueda de una salida para un litigio entre Mencheta y TISA sobre la titularidad de Dicen por incumplimiento de las claúsulas de venta). Pero los rumores, posiblemente interesados, no acaban ahí, y en la actual sede de El Noticiero Universal se habla también de interés por el Grupo 16, que edita Diario 16, Cambio 16 e Historia 16.

Dinero de origen desconocido

A pesar de que en el nuevo lanzamiento de los periódicos El Noticiero Universal y Dicen y de la revista Destino se han invertido más de 500 millones de pesetas, nadie sabe a ciencia cierta de dónde proviene el dinero de Leo Antúnez. En medios periodísticos catalanes circula la hipótesis de que los fondos provienen de Uruguay, de sectores prominentes durante la dictadura. El semanario Tiempo, en su sección confidencial recogió la versión, sin argumentos creíbles, de que el origen de este caudal económico parecía estar en un grupo político venezolano y que había sido canalizado directamente por el despacho jurídico de Adolfo Suárez.Mercado explicó que Antúnez posee 28 empresas de comunicación (radios, prensa y publicidad) en nueve países de América Latina y que en Uruguay tiene la mayoría en una de las primeras cadenas de radio y otras propiedades; pero todas las consultas realizadas en aquel país sólo han permitido establecer su vinculación, según fuentes oficiales uruguayas, con el diario Últimas Noticias, cuya pertenencia a la Asociación para la Unificación del Cristianismo Mundial (AUCM), del reverendo evangelista Sun Nyung Moon, ha sido aceptada públicamente por el director de ese periódico, Julián Safi.

La también denominada secta Moon posee otros medios informativos en el mismo Uruguay, como las emisoras de radio El Espectador y Esport, y numerosos medios de comunicación en muchos países de América Latina y en Nueva York. Moon ha tenido pérdidas en medios de comunicación cifradas en 80 millones de dólares (unos 14.400 millones de pesetas) en el último ejercicio. Los beneficios netos de la llamada secta Moon ascienden a 700 millones de dólares anuales (unos 126.000 millones de pesetas), producto de un sinfín de empresas de toda índole, incluso en la industria armamentística de Corea del Sur. El diario últimnas Noticias fue el responsable de la propaganda de la dictadura militar uruguaya, según consta en un amplio informe de Le Monde diplomatique, de febrero de 1985, titulado La internacional Moon. Una potencia al servicio del anticomunismo.

Otro extremo comprobado en Montevideo es que de Leo Antúnez sólo existe la referencia oficial de su partida de nacimiento y que su padre, hacia quien confiesa una abierta enemistad, era militante del Partido Comunista.

El posible hombre clave de Antúnez en Madrid es, al parecer, Aurelio Delgado, Lito, cuñado de Adolfo Suárez; pero el ex presidente ha atestiguado su desvinculación total y absoluta de los negocios del que fue antaño fontanero mayor de la Moncloa. Suárez ha mostrado preocupación por el hecho de que le relacionaran con los negocios del empresario uruguayo, y para salir al paso ha dado a conocer una lista de todos sus actuales colaboradores, sin que en ella conste Delgado.

Pero los indicios de que Lito mantiene relaciones económicas con Leo Antúnez son muy claros. De los cinco hombres que forman parte del Consejo de Administración de DUSA, inscrita con fecha de 29 de enero de 1985 en el registro mercantil -escritura en la que, por cierto, no aparece ninguna participación de Leo Antúnez-, tanto Joan Gaspar como Aurelio Alarcón y Juan Bautista Belda provienen del equipo ligado a la empresa Principat Pres; ésta, junto con Ordesa y Servimedios, integró el tríptico de sociedades creadas en la etapa de UCI) para intervenir en Prensa, en la época de la presidencia de Suárez; y la persona que tomaba las decisiones sobre ellas era Aurelio Delgado.

Leo Antúnez reside en España desde hace unos cuatro años. Aquí dio sus primeros pasos como empleado de una agencia que llevaba la publicidad de las hamburgueserías McDonald's. Antes de esta operación, nadie le consideraba persona con posibilidades de movilizar dinero. Previamente había hecho colaboraciones en la revista Sal y pimienta, del grupo Zeta, a tanto la pieza. Fuentes oficiales uruguayas aseguran que Leo Antúnez se llama en realidad Juan Carlos León Antúnez. Lo demás está por verificar, o desmentir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de mayo de 1985

Más información