Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANTIGÜEDADES

Dos tipos de compradores

En las subastas de marzo se vendieron los lotes más caros y los más baratos

En marzo celebraron subastas en Madrid Ansorena, Durán y Berkowish. En Barcelona, Brok, al que dedicamos un amplio comentario en estas mismas páginas.La asistencia de público fue más escasa que en otras ocasiones, debido tal vez a la menor calidad en aeneral de los lotes. Curiosamente, se vendieron los lo tes de precios más altos y los más bajos, lo que indica que había dos clases de público: profesionales y coleccionistas, a la búsqueda de piezas de calidad, y personas dedicadas a un coleccionismo barato, que buscaban piezas útiles.

En las tres subastas se retira ron muchos lotes por falta de pujadores. Con todo, fue la pintura como está sucediendo última mente, la que logró despertar el interés del público.

MÁS INFORMACIÓN

La pintura que alcanzó mayor cotización fue el óleo titulado La procesión, de Manuel Gómez Moreno, firmado en Granada en 1882. Salía en 2.500.000 pesetas y se remató en 2.800.000. Le si guió en importancia Les quais de la seine, del maestro Palmero, en 700.000 pesetas. Dos Emilio Grau Sala se vendieron, respectivamente, en 560.000 y 400.000 pesetas. Eustaquio Segrelles sale estos últimos tiempos con cierta frecuencia en subastas. Su cotización oscila, de acuerdo con medidas y motivos, entre las 300.000 y las 500.000 pesetas. Pescadores valencianos, concretamente se remató en 300.000 pesetas en Durán. Un Anglada Camarasa, titulado Arco del Mediterráneo, quedó en 5.50.000 pesetas.

En cuanto a muebles destacan dos bargueños, uno enmadera de nogal, 150.000 pesetas, y otro en madera de caoba, palo santo, ébano y marfil, en 480.000 pesetas. Una cómoda escritorio victoriana en madera de caoba, 240.000 pesetas. Una librería de madera, 400.000 pesetas, y un bureau francés, siglo XIX, 3 10.000 pesetas.

En plata, una fuente y una sopera, con marcas de V. Echevarría, quedaron en 100.000 y 140.000 pesetas, respectivamente. Y en plata mexicana del siglo XVIII, una panera, 150.000 pesetas, y una concha para lavatorio, 350.000 pesetas.

En joyas destaca una pulsera modernista, montada en platino con diamantes, tres millones; una sortija en oro con brillantes, 1. 100.000, y un solitario en oro y brillantes, 100.000 pesetas.

En bronces, Labriega sentada, de Chapu, 325.000 pesetas; Lucha por la vida y Vendedor, de E. Dronot, 350.000 y 325.000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985