Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

'La huella del crimen' se inicia con el caso de una envenenadora de Valencia

"La historia de un país es también la historia de sus crímenes, de aquellos crímenes que dejan huella", es la frase que presentan los créditos de la nueva serie La huella del crimen que se emite a partir de hoy por TVE-1. Una frase que puede resumir la intención de Pedro Costa, productor de este programa y director de uno de los capítulos, que ha querido reunir con estos casos una especie de retrato de la cara oculta de la historia española. "La selección de estos episodios ha tenido en cuenta distíntos crímenes efectuados en diversas épocas en España, todos ellos casos muy sonados en su mornento".El matahormigas Diluvión es el arma homicida del primer caso que aborda La huella del crimen. El primer episodio de esta serie de seis será La envenenadora de Valencia, dirigida por Pedro Olea y basado en un caso ocurrido en 1959. Pilar Prades, protagonista de esta historia, terminó sus días siendo la última mujer ejecutada a garrote vil en España. Pilar Prades, interpretada por Terele Pávez, fue acusada de un homicidio consumado y otro en grado de frustración, ambos perpetrados con un producto de venta en las droguerías, el matahormigas Diluvión. Pilar Prades era una mujer de 35 años que llegó a Valencia desde su pueblo, para servir durante 21 años en distintas casas. La muerte de la propíetaría de una tocinería, la súbita parálisis parcial de una criada y el extraño mal del que fue presa la esposa de un médico fueron las evidencias que acusaron a esta mujer que, con su presencia en todos estos sucesos, acumuló pruebas en contra suya.

"Este caso es presentado como un alegato contra la pena de muerte", explica Pedro Costa. "Ya en la película El verdugo, de Luis G. Berlanga, se toca este caso, pero desde el punto de vista del verdugo que se quiere negar a ejecutar la pena. El director de La envenenadora de Valencia realizó una pesquisa detectivesca para poder hablar con algunos de los protagonistas de este caso y dar un tono un poco distinto al guión. "La gente de Valenc'a colaboró mucho con nosotros, pero la mayoría de ellos estaban convencidos de la culpabilidad de Pilar Prades. A mí eso no me ha parecido lo más esencial, su participación en los crímenes queda sutilmente insinuada. Lo que he querido resaltar son los métodos y toda la parafernalla de la justicia que condenó a esta mujer a una muerte tan inhumana".

La temática que aborda esta historia tiene cierto parentesco con temas de otras películas de Olea, como El bosque del lobo. "En esta película José Luis López Vázquez interpreta a un personaje marginado socialmente y que cree ser lobo, un caso de licantropía en Galicia, que es condenado y recibe un trato inhumario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de abril de 1985