Caramanlis dimite como presidente de Grecia tras la negativa de Papandreu a apoyar su reelección

Constantino Caramanlis, presidente de Grecia, dimitió ayer de la jefatura del Estado, 24 horas después de que el Comité Central del Partido Socialista Panhelénico (PASOK) del primer ministro, Andreas Papandreu, le negara el apoyo para su elección para un segundo mandato presidencial. Papandreu había declarado que el PASOK quería limitar los excesivos poderes constitucionales de la institución presidencial. Hasta la elección de un nuevo jefe del Estado, el presidente del Parlamento griego, Yannis Alevras, asumirá provisionalmente las funciones presidenciales.

El jefe del Estado griego (que el viernes cumplió 78 años) dio cuenta ayer de su decisión por carta a Alevras. "Le ruego anuncie a la Asamblea Nacional que en vista de los acontecimientos futuros en los que no puedo se parte, ceso desde hoy en el ejercicio de mis funciones como presidente de la República y dimito por el período que me resta de mandato", decía un comunicado hecho público por la presidencia en el que se recogía la carta de Caramanlis a Alevras.El sábado, tras ser informado de que el PASOK había decidido no apoyarle en el inminente proceso electoral, Caramanlis manifestó que para él "el asunto (de la elección) ha terminado automáticamente". El presidente heleno añadió que no había pedido a nadie su reelección y que incluso había manifestado "importantes reservas" cuando se le propuso optar a un segundo mandato propuesta que venía no sólo del principal partido de la oposición, el conservador Nueva Democracia, del que fue fundador en 1974, sino "particularmente del jefe del PASOK", Andreas Papandreu.

El candidato de Papandreu para la presidencia de la República es el juez Christos Sartzetakis, de 56 años. El proceso electoral comienza el próximo viernes en el Parlamento. El candidato presidencial necesita los dos tercios del total de 300 diputados para salir elegido en primera vuelta. Dada la relación de fuerzas del Parlamento, hará falta una segunda votación, que se llevará a cabo cinco días más tarde, y probablemente una tercera cinco días después, en la que ya sólo serán necesarias las tres quintas partes del Parlamento, es decir, 180 diputados, fuerza que puede alcanzar el candidato de Papandreu con los, 165 votos del PASOK, los 13 del partido comunista y algunos de los independientes de la Asamblea Nacional.

Si el lema del alaghi (el cambio) dio en 1981 al PASOK el voto de la izquierda, la presencia de Caramanlis, desde mayo de 1980, en la jefatura del Estado tranquilizó al centro, más tibio, señala desde Belgrado. En los últimos 40 años, Grecia ha pasado por una cruenta guerra civil, una larga monarquía conservadora y una dictadura militar entre 1967 y 1974. Caramanlis, el hombre que volvió a infundir confianza al Ejército tras la vergüenza de Chipre y la dictadura, ha garantizado durante estos cuatro años de gobierno socialista que nadie sacará un tanque a la calle.

La figura casi mítica de Caramanlis, el hombre que hizo posible la transición democrática, podría ser utilizada en los comicios de este año por el partido Nueva Democracia. La base izquierdista del PASOK parece creer que sin el prooccidental Caramanlis el cambio podrá acercarse más al fondo, incluidas las promesas de cierre de las bases estadounidenses y la salida de Grecia de la OTAN. Nunca el presidente puso -una zancadilla a Papandreu, pero parece poco probable que hubiera tolerado cualquier decisión de este tipo.

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