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España alcanzó una Victoria apurada ante Escocia

España alcanzó una victoria apurada, pero victoria al fin, ante un equipo serio que quizá jugó un primer tiempo demasiado cómodo. El único gol lo marcó el debutante Clos en un cabezazo de la más perfecta ortodoxia. España, que tuvo lo mejor en su defensa y en el trabajo de Señor y Gordillo por las bandas, deja tras este resultado cierta ventaja a Escocia.Jock Stein, seleccionador escocés, sorprendió con la alineación inicial, distinta de la esperada. Decidió dejar fuera a DaIglish, en favor de Archibald, y retrasó al extremo Cooper a la media punta. No pareció acertar ni en una cosa ni en la otra. Archibald no marcó gol, que es lo que se espera siempre de un goleador, y Cooper impuso más respeto en la segunda parte, cuando se fue a la banda.

Pese a ello, Escocia apareció como un equipo bien plantado en el campo, de mucho respeto. Souness movía el balón con calma; arriba, los delanteros hacían presión sobre la defensa española, que tenía problemas para sacar el balón jugado, y eso, junto al poderío físico les daba el control sobre el encuentro.

Enfrente, a España los problemas de salida se le multiplicaban por el poco acierto de Gallego, que estuvo desatinado en los centros durante algunas fases del partido, y por la falta de presencia en el juego de Roberto, que parecía conformarse con el control que ejercía sobre Souness. Señor andaba bien, subía por su banda e incluso suplantaba las deficiencias de Gallego como conductor de juego. En la otra banda, Gordillo hacía lo mejor, con desbordes vibrantes, que no sólo encendían al público, sino que finalizaban en averías en el área escocesa. Pero en Señor y Gordillo se quedaba todo lo mejor de España. Butragueño chupaba mucho y se equivocaba bastante, y Clos apenas entraba en juego, y cuando lo hacía era para no aportar nada. Las dos llegadas serias a puerta que tuvo España en la primera mitad fueron sendos duros disparos desde fuera del área.

Pero nada más comenzar la segunda parte llegó el rayo de luz con el gol. Escocia se revolvió y colocó a Cooper en la banda. Sus ataques tenían la potencia seca de una carga de caballería, pero la defensa española no flaqueó nunca. Los defectos de creación en la media subsistieron porque ni Gallego ni Roberto terminaron por hacerse con el control del partido. Pero Gordillo y Señor siguieron en lo suyo e incluso Gordillo adelantó su posición y combinó con Butragueño en rápidas subidas que obligabán a Escocia a mantener un ojo en la retaguardia.

Con los cambios finales los dos entrenadores buscaban el gol que les hacía falta. Stein hizo comparecer a Strachan, que recordó sus buenos días del Mundial, y a Nicholas; Muñoz echó mano del brío de Muñoz. Pero ni el control y la potencia de Escocia ni las vibrantes arrancadas de Gordillo y Butragueño, que perdió balones por individualismo, sirvieron para otra cosa que mantener la emoción.

La clasificación en el grupo después del encuentro de ayer, y cuando todas las selecciones llevan tres partidos, es: 1º. Escocia cuatro puntos (seis goles a favor y dos en contra). 2º. España, cuatro (cinco y tres). 3º. Gales e Islandia dos (dos y cinco), ambos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de febrero de 1985

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