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Enrique López Viguria

Presidente del Consejo de la Juventud de España, un organismo que agrupa a más de 700.000 jóvenes

Para Enrique López Viguria, de 25 años, la juventud es "una etapa de la vida donde se ha abandonado la infancia, pero todavía no se han consolidado posiciones ante la vida". Ha sido elegido presidente del Consejo de la Juventud, un organismo no estatal -aunque creado por mandato constitucional- sin precedentes en nuestro país que agrupa a más de 30 asociaciones juveniles de toda índole y cuenta con más de 700.000 asociados. Ante la declaración de 1985 como Año Internacional de la Juventud se muestra "preocupado e ilusionado", y declara que su mejor arma va a ser, precisamente, la juventud.

El presidente del Consejo de la Juventud de España (CJE), Enrique López Víguria, nació en Pamplona y estudió con los jesuitas de su cíudad natal. En la actualidad vive en Barcelona, donde comparte un piso con un amigo, y trabaja corno educador en una escuela politécnica. Es licenciado en Pedagogía y cursa estudios de Psicología y Teología, que tendrá que abandonar este año con la responsabilidad del nuevo cargo.López Viguria tiene una apariencia de mucha choformal, de los que muy tempranamente se comprometen con una idea. Se confiesa cristiano -entiende la fe como la capacidad para soportar dudas"- y afirma haber aprendido su filosofía vital en el Movimiento Scout Católico, desde el que llega a la presidencia del CJE. Para él, ese movimiento es una "forma de responsabilizarte con tu propia vida". Posee gran facilidad de palabra y precisión conceptual y cree que el problema fundamental de la juventud española es su falta de expectativas.

"El Consejo de la Juventud de España", afirma López Viguria, "ha tenido un proceso de formación muy largo. Han hecho falta cinco o seis ministros de Cultura y 10 o 12 directores generales de la Juventud para su creación". El nuevo organismo nace como desarrollo del artículo 48 de la Constitución.

En noviembre de 1977 se inició el proceso constituyente, que, tras varios años de infructuosos intentos con la Administración, desembocó en la asamblea celebrada el pasado 8 de diciembre, en la que fue elegido presidente López Viguria.

El CJE está formado por asociaciones muy diversas: minusválidos, estudiantes, agricultores, ecologistas, periodistas, deportistas, músicos, scouts, comunistas, Alianza Popular, socialistas, así como los Consejos de la Juventud de varias comunidades autónomas. A pesar de tal disparidad de grupos, Enrique López Viguria piensa que hay una problemática que interesa a todos los jóvenes y que es posible llegar a una plataforma reivindicativa común.

"Precisamente en esta diversidad de asociaciones está el ejemplo, la riqueza y el riesgo de esta organización. Hay una serie de temas en los que estamos de acuerdo y vamos a presionar para que nuestra voz se escuche". Entre ellos, López Viguria señala el paro, la paz, la ecología, la droga, los derechos humanos y el tiempo libre como los que más interesan a los jóvenes españoles.

"Esta organización no va a ser el gran portavoz de la juventud", continúa, "sino una -oportunidad histórica aprovechable. Corremos el peligro de burocratizarnos o de convertirnos en una reivindicación continua y sin sentido".

López Viguria se siente "preocupado y a la vez ilusionado" con el futuro del Consejo de la Juventud. "Vamos a hablar de los jóvenes, pero, por primera vez en este país, somos jóvenes los que vamos a tratar el tema".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 1985