Millones de indios votaron durante la primera jornada electoral, en medio de drásticas medidas de seguridad

Millones de indios acudieron el lunes a las urnas, desde las nieves de Cachemira hasta las cálidas playas del océano índico, en la primera y más importante jornada electoral -en ella se elige el mayor número de diputados- para decidir al sucesor de Indira Gandhi, asesinada por miembros sijs de su guardia personal el pasado 31 de octubre. A pesar de las drásticas medidas de seguridad, se produjeron algunos incidentes, en los que resultaron muertas al menos 15 personas -una de ellas, un candidato independiente- y heridas otras 200. Se sigue esperando un triunfo de Rajiv Gandhi, aunque de menores proporciones a las avanzadas días atrás.

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La votación para cubrir los 509 escaños en juego se celebra en tres fases, con 379 puestos en litigio en el primer día de votación. Los comicios continuarán el día 27 y concluirán el 28. El recuento de los votos no comenzará hasta la noche de este último día, cuando hayan cerrado sus puertas los últimos colegios electorales.Sin embargo, a pesar de la división de los comicios en tres fases, la composición de la próxima Lok Sabha o Cámara Baja del Parlamento indio se decide en el primer día de la votación. Los pronósticos siguen dando como ganador, aunque con una mayoría mas reducida de la pronosticada al comienzo de la campaña electoral, al actual presidente del Partido del Congreso (I) y primer ministro, Rajiv Gandhi.

Gandhi, que interrumpió su campaña electoral en los Estados donde todavía se pueden realizar actos electorales para emitir su sufragio en Nueva Delhi junto a su esposa italiana Sonia, depositó su voto a las 10.15 horas en el colegio electoral de la capital, no lejos de su residencia oficial. El primer ministro, protegido por un amplio dispositivo de seguridad, declaró a los periodistas, tras ejercer su derecho democrático, que su partido tendría "los suficientes votos para gobernar", una cautelosa declaración comparada con el triunfalismo reinante hace días en las filas gubernamentales. Poco después de votar, Gandhi reanudó su campaña en los Estados en donde la votación está prevista para el próximo jueves.

La votación comenzó a las ocho de la mañana, hora local (3.30, hora española) y los colegios cerraron sus puertas a las cuatro de la tarde. El día fue declarado festivo a todos los efectos, al mismo tiempo que abonable con el fin de conseguir una mayor afluencia de votantes.

Las medidas de seguridad eran discretas pero efectivas. Todas las fuerzas de policía del país, nacionales y estatales, así como la reserva paramilitar de seguridad, se encontraban en, estado de alerta para evitar posibles disturbios. En el Estado de Bihar, en el centro del país, la policía tenía orden de disparar sin contemplaciones, ante cualquier intento de robar las urnas. Se calcula que, aproximadamente, 1.200.000 miembros de las fuerzas de seguridad han participado en la operación destinada a garantizar el orden público. En la capital, Nueva Delhi, el gobernador dispuso que un mínimo de tres policías se mantuviera estacionado delante de cada sede electoral.

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Orden de disparar

Por su parte, las autoridades ordenaron que unidades del Ejército estuvieran, asimismo, dispuestas a intervenir para reprimir cualquier alteración del orden público.

Según informaciones llegadas a Nueva Delhi al término de la jornada electoral, 15 personas resultaron muertas -entre ellos un candidato independiente que se presentaba por el Estado de Uttar Pradesh, Har Swarup Bajpai-, y aproximadamente unas 200 heridas, como consecuencia de los tiroteos entre partidarios de distintas formaciones políticas, principalmente en los estados de Bihar y Bengala occidental. Entre los heridos se hallan el líder del partido BJB, Atal Vajpayee, apaleado a la salida dé un mitin, y la estrella de cine Khrisna, que ha perdido la visión de un ojo a consecuencia de una pedrada. Al parecer, debido a estos incidentes, las votaciones deberán repetirse en al menos 112 mesas electorales.

Los niveles de violencia, sin embargo, han sido hasta ahora infinítamente menores que los registrados en las elecciones de 1980 y fuentes debido quizás a la desaparición de la gran animadora y polarizadora de estados de opinión, Indira Gandhi.

El partido del Gobierno se beneficia en un sistema de elección mayoritaria similar al británico, que prima a las mayorías a costa de las minorías, de la desunión de la oposición, que sólo ha conseguido presentar candidatos comunes en la mitad de los distritos electorales. Por el contrario, el Partido del Congreso (I) ha presentado 492 candidatos para los 509 escaños y en los 17 que faltan para el total se apoya en partidos pequeños y candidatos independientes. Precisamente son estos candidatos independientes, unos 3.000 sobre un total de 5.000, los que van a retrasar el recuento de los votos, ya que en muchos distritos electorales hay cerca de 15 candidatos independientes.

Dada la diversidad de climas en el subcontinente indio, el ritmo de la elección ha variado totalmente de acuerdo con la climatología de cada Estado. Así, mientras en Cachemira, en el norte, la nieve ha sido la causante de una poca afluencia a los colegios en las primeras horas de la mañana, por el contrario en el puerto de Calcuta, a orillas del océano Indico, los votantes hacían cola a la puerta de los colegios antes de iniciarse la votación. Según la agencia Press Trust of India (PTI), tres horas después de abrirse los colegios un 25% de la población había depositado su voto, lo que supone una participación más que aceptable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 25 de diciembre de 1984.

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