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Suspende pagos la empresa discográfica Belter, con un pasivo de 1.100 millones

La empresa Discos Belter, SA, presentó ayer solicitud de suspensión de pagos ante el Juzgado número 9 de Barcelona. En el expediente se declara un activo de 4.345 millones de pesetas frente a un pasivo de 1.159 millones. Belter es la última empresa discográfica catalana independiente. Las multinacionales refuerzan con este percance el liderazgo que ya venían ostentando.La empresa discográfica es la cabeza de un grupo formado también por la fábrica de discos Fabricsa y por la de casetes Duplicsa. En septiembre pasado los 92 trabajadores de Fabricsa protagonizaron acciones de protesta ante el domicilio del accionista Lluís Portabella Ràfols, que posee el 19% de las acciones del grupo, para tratar de cobrar salarios atrasados por valor de unes 10 millones de pesetas. Lluís Portabella es gerente del Gran Teatro del Liceo y hasta hace poco presidió la multinacional BSN-Gervais-Danone.

Fabricsa era en su origen la fábrica de la compañía EMI-Odeón, establecida en la calle de Urgell, y se trasladó a su actual localización en 1981. EMI-Odeón se asoció con la editora discográfica Belter para tratar de salvar la fábrica, momento en el que tomó el nombre de Fabricsa. Pero en 1983 EMI-Odeón decidió cerrar la factoría, que finalmente pasó a la exclusiva propiedad de Belter. A finales del pasado año, y nuevamente en el mes de agosto del presente, intentó por dos veces la presentación de expediente de regulación de empleo, que no llegó a su fin por falta de liquidez.

La empresa discográfica Belter llegó a su máximo esplendor a través de la discografía popular española, editando a autores como Manolo Escobar, Lola Flores o latinoamericanos como Antonio Machín y Carlos Gardel. En los años cincuenta y seserita prodigó la edición de pequeños microsurcos que con grupos como Los Sirex obtuvieron un notable éxito. Últimamente ha editado el álbum de 10 años de la discografía de Raimon. La llegada de la música rock y la implantación paulatina de las multinacionales del disco ha ido arrinconando al sello discográfico Belter hacia producciones marginales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de noviembre de 1984