El Barcelona necesitó de la prórroga para imponerse al CAI Zaragoza
El Barcelona precisó cinco minutos de prórroga y muchas dosis de fortuna para alzarse vencedor en el Palacio de los Deportes de Zaragoza. Lo primero fue un atractivo adicional a un choque de escasa calidad pero mucha emoción y lucha, y lo segundo -la fortuna- casi puede sobreentenderse cuando un equipo asegura un triunfo por un solo punto.Los azulgrana, ciertamente, dominaron el encuentro casi a lo largo de los 40 minutos, pero sus ventajas fueron siempre muy escasas, casi tanto como la impresión de superequipo que tenía que dar su superplantilla. La crisis del cuadro catalán es evidente, aunque hay que tener en cuenta la ausencia de Sibilio. El equipo está espeso, falto de ideas y obliga a Serra a florituras extrañas, con Seara al que da ahora muchos minutos de juego. Howard, por el momento, está muy lejos de sus antecesor Starks, y ello merma mucho su potencial ofensivo especialmente en situaciones como la de anoche, con Sibilio ausente, Ansa mal y Epi solo discreto. La suerte azulgrana fue una vez más contar con un director como Solozábal, quien condujo a su quinteto con gran autoridad y además tomó para sí la responsabilidad anotadora sumando 29 puntos. A él en buena medida le debe el Barça el triunfo.
Enfrente, el CAI Zaragoza quiso y no pudo. Luchó mucho, lo intentó casi todo, y no le faltó entusiasmo hasta el punto de anotarse con claridad una batalla parcial como la de los rebotes, que en buena lógica debió ser la llave de su triunfo. Los aragoneses recuperaron 45 balones, 14 de ellos en la canasta catalana, mientras los visitantes se quedaron en 27 con sólo 8 ofensivos. Semejante desequilibrio debió traslucirse en un resultado distinto, pero el choque fue un tanto atípico, y se resolvió en una serie de rechaces de acciones raras y de balones perdidos, del cual el CA1 salió mal parado hasta el punto de costarle la derrota.
Los 40 minutos reglamentarios finalizaron con igualada a 85. Díaz la forzó en última instancia, ando así cinco minutos de respiro a los aragoneses que, en la prórroga, ya no pudieron mantener su ritmo y acabaron cayendo víctimas de la mejor puntería de Seara y de Solozábal, que fue quien apuntilló el partido después de robarle dos balones a Fernando Arcega, muy desafortunado en estos últimos minutos.


























































