Dura polémica entre el Vaticano y los comunistas italianos

Muerto Enrico Berlinguer, las relaciones entre el Vaticano y el Partido Comunista italiano (PCI) se están poniendo al rojo vivo, mientras se desarolla una dura polémica entre el diario del Papa, L'Osservatore Romano, y el órgano oficial de los comunistas italianos, L'Unita, el de mayor difusión de Italia, con 700.000 ejemplares vendidos diariamente.
En la discusión ha intervenido incluso la prestigiosa revista de los jesuitas Aggornamenti Sociali, en la cual su editorialista, el padre Angelo Macchi, acaba de escribir textualmente que "la dirección del PCI ha cambiado", y añade: "Al frente de los comunistas italianos no está ya Berlinguer, hombre problemático, amigo de difuminar las divisiones. Ahora está Natta, a quien le gusta marcar netamente las diferencias sin renunciar siquiera a invadir el campo teológico .
Todo empezó cuando la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe publicó el documento sobre la teología de la liberación, en el que son calificados como "vergüenza de nuestro tiempo" los regímenes comunistasy el marxismo.
El propio Natta, nuevo secretario general y sucesor de Berlinguer al frente del primer partido comunista de Occidente, arremetió con fuerza contra el documento del Vaticano al afirmar que la condena de la teología de iá liberación . recuerda más el viento de la guerra fría que las orientaciones de Juan XXIII, de Pablo VI y del Concilio Vaticano II".
L'0sservatore Romano respondió. duramente al sucesor de Berlinguer, recordándole las condenas que su predecesor había hecho "frente a los acontecimientos polacos y a la tragedia de Afganistán". Y citando la encíclica Octogessima Adveniens, le recordó al secretario comunista que ya Pablo VI había afirmado que marxismo y cristianismo eran inconciliables.
Natta contestó inmediatamente al órgano vaticano afirmando que "nosotros nunca hemos propuesto una réconciliación entre el cristianismo y el marxismo".


























































