Supuesto agente de los GAL, destrozando en Biarritz al estallar un coche bomba

Un presunto miembro de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), cuya identidad no ha sido revelada, falleció a las 13.30 horas de ayer en Biarritz (Francia), al estallar un potente artefacto situado en el interior de un coche aparcado en un barrio frecuentado por vascos españoles residentes en el sur de Francia. El cuerpo del fallecido quedó prácticamente pulverizado, pero la policía recogió de entre los restos un documento de identidad, al parecer un carné de conducir, que, según ha comprobado este periódico, es falso, a nombre de Rodolfo Zornoza Esteban.

Este ciudadano madrileño, que, según su testimonio, jamás ha perdido ni echado en falta su DNI, se quedó sorprendido al conocer la noticia de que se le daba por muerto. Varias horas después de que las agencias difundieran la información con su nombre, la policía todavía no se había puesto en contacto con Rodolfo Zornoza. Alguien utiliza desde hace dos años por España un coche de las mismas características e idéntica matrícula que el de Zornoza. La fuerte explosión originó daños materiales de importancia en las casas situadas en un radio de unos 100 metros, y restos del automóvil fueron encontrados incluso a 1.000 metros del lugar del suceso. El coche, un Renault 18, llevaba matrícula falsa y había sido robado el pasado mes en el suroeste francés. Tanto la policía francesa como la española guardaron un mutismo total sobre los hechos y sobre la verdadera identidad del fallecido, por lo que incluso las versiones sobre las circunstancias de la explosión eran contradictorias. Según algunos vecinos de Biarritz, la explosión se produjo cuando la víctima abría la puerta del coche. Según otros, el fallecido estaba dentro del automóvil cuando se produjo la fuerte explosión. A pesar del mutismo oficial, en la tarde de ayer fue posible conocer algunos datos reveladores sobre la falsa identidad utilizada por la víctima. Rodolfo Zornoza, de 45 años, que vive en el número 9 de la calle: Andorra de Madrid, declaró a EL PAIS que "desde hace dos años alguien utiliza por España un coche Simca 1.200 exactamente: igual que el mío y con la misma matrícula". Zornoza, quien, a, pesar de tener este apellido vasco, nació en Madrid, asegura que en los últimos meses ,le han llegado multas de tráfico que no le corresponden por infracciones de su automóvil cometidas en las provincias de Burgos, Zaragoza, Alicante, Barcelona y Madrid, entre otras. Pasa a la página 13

El ciudadano suplantado por el supuesto terrorista muerto en Biarritz afirma que nunca ha perdido su documentación

Viene de la primera página

Zornoza, que trabaja en la Delegación de Industria de Madrid, dijo que había intentado presentar una denuncia por este hecho en dos ocasiones, una de ellas en la comisaría de la calle Cartagena de Madrid, pero en ambos casos le fue desestimada, por, lo que decidió comunicar el hecho a un miembro del Cuerpo Superior de Policía, conocido suyo, quien le comentó que posiblemente el coche estaba siendo utilizado por ETA.

Rodolfo Zornoza comentó ayer con extrañeza el hecho de que la policía no se hubiera puesto en contacto con él a lo largo de la tarde para comprobar si la identidad del fallecido correspondía con la documentación que portaba, ya que resulta muy fácil localizar al ciudadano madrileño a través de la guía telefónica. Zornoza añadió que, durante los últimos meses, ha pasado "mucho miedo" cada vez que le llegaba una nueva multa de su coche y comentó que, en una ocasión, llegó a solicitar a la Guardia Civil una fotografía de la supuesta infracción cometida, en ese caso en las cercanías de Zaragoza.

"La foto me llegó, y el coche, en efecto, es igual al mío, salvo en unas bandas de colores que lleva en el cristal trasero", dijo.

La mayoría de las multas se referían a excesos de velocidad Una de las infracciones fue cometida el 22 de junio del pasado año cerca de Burgos, en la carretera Nacional I, en dirección a Irún. El 4 de agosto también se registró otra infracción con el coche camuflado, en las proximidades de Zaragoza y, posteriormente, otras en Alicante y Barcelona. A finales del año pasado, y concretamente el 21 de octubre, el automóvil falso estuvo en Madrid, ya que a Zornoza le llegó una multa por una infracción cometida ese día por aparcar en carriles de circulación reservada Poco después, le llegó otra multa por aparcar en doble fila en la plaza de Cibeles.

Rodolfo Zornoza manifestó que "nunca he perdido ni me han robado la documentación", por lo que se supone que el carné utilizado por lavíctírna había sido falsificado por alguien que conocía los datos personales de Zornoza o que tenía acceso a ellos. En su opinión, el suceso ocurrido en Biarritz "guarda alguna relación con la utilización del coche".

Silencio oficial

Ante estos extraños hechos, a lo largo de la tarde de ayer no pudo recogerse ningún testimonio oficial del Ministerio del Interior ni de fuente policial alguna, ya que la mayoría de los altos cargos no se encontraban localizables por ser día festivo en Madrid o rehusaron atender las llamadas de los periodistas. Otras fuentes policiales dijeron desconocer detalles del suceso.

Nada más conocerse el hecho en Biarritz, los círculos de los vascos españoles residentes en sur de Francia se apresuraron a señalar que el fallecido no pertencía a su grupo, por lo que inmediatamente las sospechas recayeron sobre algún miembro de una banda terrorista que actúe contra ETA, posiblemente el GAL. Aunque esta sospecha no ha sido confirmada, parece que la víctima llevaba entre sus ropas monedas de curso legal en España. Asímismo, y según informa Tonia Etxarri desde Bilbao, entre los restos del Renault 18 destrozado fueron localizados materiales correspondientes a un sistema para provocar explosiones a distancia.

Por este motivo, se sospecha que la víctima tenía previsto cometer un atentado contra algún presunto terrorista vasco mediante la explosión del correspondiente artefacto introducido en el automóvil, que estaba aparcado cerca de un restaurante frecuentado por refugiados.

La policía francesa encontró en el lugar del suceso un carné de conducir a nombre de Rodolfo Zornoza Esteban, nacido en Madrid en mayo de 1941. Sobre el carné aparece una foto de un hombre, de unos treinta años, muy moreno, con bigote, según la agencia France Presse. Este nombre no figura en los archivos de la policía gala ni es conocido en los círculos de los refugiados vascos en Francia.

En la explosión resultaron heridos dos ciudadanos franceses -uno de ellos, grave-, que transitaban por la zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de marzo de 1984.

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