Desarticulada una banda 'mafiosa' que distribuía grandes cantidades de heroína en el País Vasco

La policía ha desarticulado prácticamente la cadena de distribución de heroína en las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, al detener a una banda mafiosa, compuesta por integrantes de una misma familia, que desde hace varios años monopolizaba la adquisición y posterior distribución de este tipo de droga en el norte de España, según fuentes policiales próximas al caso. Con estas detenciones se han intervenido un total de 6 kilos de heroína pura, de los que se podrían obtener más de 800.000 dosis, cuyo valor se aproxima a los 1.000 millones de pesetas.

La banda desarticulada es conocida con el nombre de Clan Echapare, integrada por una familia de supuestos delincuentes que vienen operando desde hace ya varios años en la zona de Bilbao -de donde son originarios-, Madrid y varias ciudades castellanas. Este clan adquiría la droga en suelo español a una banda internacional, y se encargaba posteriormente de adulterarla, para su posterior distribución a mayoristas, que en última instancia son los que se la proporcionan a los camellos (vendedores).La operación policial, realizada, dentro de un servicio especial, por funcionarios de la comisaría madrileña de Los Cármenes, va a ser puesta en conocimiento de Interpol, ya que se espera llegar al fondo del caso con la localización de miembros de la banda internacional que conectaba con el Clan Echapare. Integrantes de esa ban da internacional, que a juicio de la policía podrían ser holandeses participaron en una operación de trasacción el pasado miércoles en las proximidades de la localidad tarraconense de Altafalla.

La policía montó un dispositivo especial y detuvo a cuatro personas, tres de ellas miembros de Clan Echapare, después de que se hubiera llevado a cabo la operación de intercambio, en la que los implicados pusieron fuertes medidas de seguridad, lo que impidió que se detuviera a los vendedores. Los Echapare abonaron a los extranjeros que le proporcionaron la droga (6 kilos de heroína) unos 40 millones de pesetas.

La investigación

El inicio de esta investigación surgió de forma casual hace un mes escasamente, cuando dos funcionarios de la comisaría de Los Cármenes regresaban de realizar un servicio en la calle. Al entrar en un bar, observaron a un individuo sospechoso que se disponía, en ese instante, a entregar una pequeña porción de droga a otra persona, a cambio de dinero.Detenido este individuo, resultó ser una persona reclamada por la justicia por homicidio, natural de Bilbao e integrante del llamado Clan Echapare, con numerosos delitos probados en los últimos años. El individuo fue entregado a la justicia, aunque se investigaron sus actividades y sus conexiones, durante aproximadamente un mes.

En ese mes el comisario Jaime Centeno, de 43 años, ex miembro de los servicios antiterroristas y hoy jefe de la comisaría de Los Cármenes (barrio de Campamento), ordenó la vigilancia de domicilios y el seguimiento de algunos familiares del detenido. Los resultados tardaron, aunque desde el primer momento se observó que los miembros del Clan Echapare, que se habían trasladado a vivir desde Bilbao a Madrid, realizaban una vida anormal, utilizando automóviles lujosos y gastando fuertes sumas de dinero.

El seguimiento policial continuó y a principios de esta semana los funcionarios comprobaron que tres individiuos identificados con el clan, Viceinte Jiménez Machado, de 52 años; Santiago Ramos Echapare, de 36 años, e Hipólito Echapare Cuñado, de 29 años, se disponían a iniciar un viaje en dirección a Zaragoza, a bordo de un camión Pegaso y de un Renault-5 Turbo. A la altura de- Medinaceli (Soria) el automóvil, por mediación de una rampa, fue introducido en la caja del camión, que prosiguió viaje hasta la provincia de Tarragona, con las tres personas en su cabina. En la carretera de Barcelona a Tarragona, concretamente en el kilómetro 240, 100, el camión se introdujo en un área de servicio y, en un rincón apartado, sus ocupantes sacaron el automóvil.

Los policías de Los Cármenes, que pidieron refuerzo a la comisaría de Tarragona, continuaron la vigilancia durante dos días en el lugar de los hechos y descubrieron que el Renault-5 realizaba continuos viajes hacia el interior de una urbanizacion próxima, llamada Punta de la Mora. En unos de los viajes se comprobó que de la base del camión, concretamente debajo de donde había sido transportado el automóvil, estos tres individuos extrajeron una maleta. Según la policía, la maleta contenía la cantidad de dinero a abonar por la droga. La operación se realizó en el interior de un chalé de la citada urbanización. Los policías esperaron la salida de los ocupantes del automóvil, que regresaban con 6 kilos de heroína pura, y procedieron a su detención. En las inmediaciones del chalé fueron detenidos su propietario, el griego Josef Douba, de 39 años, supuesto intermediario en la operación, y el tercer ocupante del camión.

Investigaciones posteriores revelaron que al chalé habían acudido miembros de una banda internacional para efectuar la venta, que pudieron escapar. Además del camión y del Renault-5 fueron intervenidos otros automóviles, entre ellos un Mercedes y un BMW; una pistola que fue recientemente robada en Madrid a un sargento del Ejército de Tierra; una escopeta; alrededor de 750.000 pesetas, y joyas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 08 de marzo de 1984.

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