McEnroe y Smid jugarán la final

John McEnroe, primer cabeza de serie del torneo, cumplió el pronóstico y estará hoy en la final del Gran Premio de Madrid de tenis, que se iniciará a las 20.00 horas y será transmitida por TVE. McEnroe derrotó ayer en semifinales al surafricano Kevin Curren por 6-2 y 7-6 (7-4), en un partido con una gran tensión ambiental. En el torneo de dobles, los estadounidenses Buenhing y Taygan derrotaron a Marcus Gunthardt (Suiza) y Sundstrom (Suecia) por 6-3 y 6-4. McEnroe se enkentará hoy al checo Smid que derrotó a Gerulaitis por 3-6, 6-4 y 6-3, mientras Buenhing y Taygan jugarán ante Flenting-McEnroe. McEnroe ha derrotado con autoridad a Smid en las ocho veces que se han enfrentado. El público apoyó ayer una final McEnroe-Gerulaitis.

Más información

John McEnroe salió ayer a la pista más seguro de su triunfo. Kevin Curren nunca ha ganado un torneo, y es un jugador que disminuye su potencial cuando se enfrenta a uno de los genios del tenis. McEnroe se encontró ante un jugador con un potente servicio y una gama más que aceptable de golpes, pero con incapacidad para imponer su ritmo de juego. La duda en esta semifinal radicaba en saber si iba a triunfar el servicio de Curren o el resto de McEnroe.Desde el principio se vio que McEnroe estaba concentrado y con ganas de triunfo, y eso es suficiente para marcar distancias. En el primer set ganó su servicio con facilidad y planteó muchos problemas a Curren. Curren sólo pudo aguantar el ritmo del estadounidense hasta empatar a dos juegos. Luego Regó la escapada. Con unos restos fantásticos, aprovechando la velocidad que Curren imprimía a sus servicio, McEnroe sorprendió a su rival en múltiples ocasiones. Le superó con passing-shots ajustadísimos, o con golpes cruzados rapidísimos, a los que Curren nunca llegaba. John le rompió el servicio en el sexto juego, en el que colocó un globo liftado extraordinario, y en el octavo, tras golpear la bola de espaldas a la red y corriendo hacia atrás, en una jugada sólo posible en los mejores jugadores.

McEnroe, además, tuvo un día más tranquilo. Repitió sus miradas de reprobación a los jueces de línea. Protestó algunas bolas y pidió, en una situación felliniana, que alguien corriese una cortina porque entraba un rayo de luz que le molestaba en su juego. En el segundo set, Curren acertó más en su primer servicio y mantuvo la igualdad. Sin embargo, McEnroe fue más resolutivo en el tie break, por lo que de nada sirvieron algunas voces de "Venga, Curro", con que se animó al surafricano.

En la otra semifinal, el público degustó las buenas jugadas de Gerulaitis, muy artista con la raqueta en el primer set, que se adjudicó por 6-3. En el segundo, cierta desconcentración obligó al norteamericano a sufrir hasta 8 dobles faltas, por lo que lo perdió (6-4) para verse ante el muro de un 3-0 en contra en el tercero.

Smid es, pues, el finalista, un jugador checo de 26 años, pródigo enjugar partidos, ya que el pasado año estuvo en 40 torneos. Un maratoniano del tenis, que gana dinero a fuerza de jugar mucho, -millón y medio de dólares en la pasada temporada, unos 220 millones de pesetas-, pero que parece estar en forma en los últimos meses. En cualquier caso, McEnroe le ha derrotado en las ocho ocasiones en que se han enfrentado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de marzo de 1984.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50