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Una secta herética musulmana provoca sangrientos incidentes en el norte de Nigeria

Un total de 49 muertos y 33 heridos es el balance oficial de los disturbios religiosos que estallaron el lunes en Yola, al noreste de Nigeria, según anunció ayer en Lagos el inspector general adjunto de la policía nigeriana, Mohamed Gambo. Desde 1980, Nigeria ha padecido en tres ocasiones sangrientos conflictos interconfesionales provocados por la secta herética musulmana Maitatsin. Según el inspector general adjunto de la policía, los disturbios se iniciaron en la mañana del lunes, cuando los seguidores de la mencionada secta atacaron a los habitantes del barrio de Jimeta y comenzaron a destruir sus edificios.En diciembre de 1980 estalló una rebelión de la secta Maitatsin en la ciudad de Kano, feudo islámico del norte de Nigeria. Según el balance oficial, el número de muertos fue de 4.177. Durante 15 días, la ciudad estuvo en manos de los fanáticos musulmanes y la autoridades tuvieron que recurrir a la fuerza aérea para controlar la rebelión.

En octubre de 1982, protagonizaron nuevos incidentes en el barrio de Bulunkutu, en Maiduguri, capital del estado de Bornu, en el noreste de Nigeria. En esta ocasión, fuentes oficiales hablaron de cerca de 150 muertos, mientras la Prensa elevaba el número de personas fallecidas a cerca de 500.

En esas mismas fechas, cuando la policía intentaba controlar los disturbios en Maiduguri, los miembros de la secta desencadenaron una nueva rebelión a 600 kilómetros de distancia, en Kaduna. Las milicias locales controlaron rápidamente la situación, pero sobre las calles quedaron más de 40 muertos.

Una secta herética

La secta Maitatsin toma su nombre de su fundador, Alhaji Marua Maitatsin, que, al parecer, murió durante los disturbios de Kano. Practica una religión que no tiene nada que ver con el auténtico islamismo. Sus fieles la predican en los barrios pobres de las grandes ciudades y consideran que la utilización de relojes o bicicletas es un acto impío, al igual que cualquier lectura que no sea la del Corán. Esta secta ha sido acusada de dedicarse al comercio de órganos humanos. Durante sus enfrentamientos con la policía, los maitatsin cubren su cuerpo con polvos mágicos, por creer que de esa manera son invulnerables a las balas disparadas por la policía.Desde su independencia del Reino Unido, en 1960, Nigeria ha padecido graves disturbios políticos, religiosos y tribales, cinco golpes de Estado y una sangrienta guerra civil, la de Biafra (19671970). En enero del pasado año, las autoridades nigerianas expulsaron a más de dos millones de trabajadores extranjeros.

Nigeria, habitada por cerca de 100 millones de habitantes, tiene más de 250 etnias. El islam está implantado en el norte del país, mientras el sur de este gigante de África está ampliamente cristianizado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de febrero de 1984