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Crispación e insultos al Gobierno y su presidente en la manifestación contra la LODE celebrada en Madrid

Ciento cincuenta mil personas, según el Gobierno Civil y la Policía Municipal, y un millón, en estimaciones de los organizadores, se manifestaron ayer en Madrid durante tres horas para expresar su repulsa al proyecto de ley orgánica del Derecho a la Educación (LODE) y solicitar de nuevo al Gobierno que dialogue con los padres de alumnos para llegar al "pacto escolar". El Ministerio de Educación consideró ayer, a través de un portavoz oficial, que la marcha nacional sobre Madrid resultó "un completo fracaso" ya que asistieron menos personas que a la concentración del pasado mes de diciembre, en que se trataba de concentraciones simultáneas en Madrid y provincias.

Además de una menor presencia de manifestantes -el Gobierno Civil cifró el acto de diciembre en 300.000 asistentes-, se han podido apreciar otras diferencias con respecto a la manifestación anterior: un ambiente a la vez más crispado y más festivo -se insultó con dureza al Gobierno y se cantó y se bailó hasta cerca de las cuatro de la tarde de ayer, pese al frío-; y una mayor presencia de banderas nacionales con el escudo anterior a la Constitución. En numerosos tenderetes se vendían llaveros y fotografías de Franco, José Antonio y Tejero; pegatinas del tipo de las antinucleares con la leyenda "Rojos no, gracias" y testamentos del anterior jefe del Estado.La manifestación -convocada bajo el lema "Marcha sobre Madrid. Los padres de familia vuelven por la libertad de enseñanza ignorada por la LODE" iba encabezada por una gran pancarta en la que se leía: "Libertad de enseñanza para todos. Pacto escolar", portada por los dirigentes de las entidades convocantes: Carmen de Alvear, presidenta de la Confederacion Católica de Padres de Alumnos (Concapa); el padre Ángel Martínez Fuertes, presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), el religioso Santiago Martín, secretario general de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE) y Francisco Virseda, secretario de la Federación de Sindicatos Independientes de la Enseñanza (FSIE).

Un poco más atrás estaban el portavoz del Grupo Popular en el Senado, Juan de Arespacochaga; el diputado de Alianza Popular Carlos Ruiz Soto, y el político y columnista del diario Ya, de la Editorial Católica, Ricardo de la Cierva. Óscar Alzaga, presidente del Partido Demócrata Popular (PDP), que estuvo presente en la anterior manifestación, no acudió a la de ayer.

La crispación de los manifes tantes fue más palpable en esta ocasión: "Maravall, capullo, los colegios no son tuyos"; "Maravall, dimite, y llévate a Felipe"; "Maravall al infierno y llévate al Gobierno"; "Carmen sí, LODE no" y otras consignas con palabras irreproducibles dirigidas al ministro de Educación y al presidente del Gobierno, fueron las más coreadas durante la marcha por las numerosas monjas, curas, padres de familia, niños y ancianos, casi todos adornados con pañuelos de color naranja.

Una unidad móvil de Radio Nacional de España fue zarandeada por algunos individuos de la manifestación, al tiempo que a sus ocupantes les pedían "el carné del PSOE y de la UGT".

En las pancartas estaba escrito: "Queremos lo mejor para nuestros hijos. LODE al paredón", o "Los Ocultos Deseos Estatales" y también "Soy de Castilla. Así me luce el pelo. No te lode. Defiendo mi libertad". La marcha, que salió de la plaza de Manuel Becerra, llegó a la Puerta de Alcalá aproximadamente a las tres de la tarde.

Allí, Carmen de Alvear leyó un manifiesto dirigido "a todos los españoles que defienden la libertad de enseñanza" en el que, entre otras cosas, lamentó que "no se recoja la libertad de enseñanza en la LODE; que se nos obligue a llevar a nuestros hijos al colegio más cercano, anulando nuestra posibilidad de elección; que esté ausente el derecho de los padres a elegir el tipo de educación de sus hijos; que la enseñanza en los niveles básicos no sea gratuita; que la libertad de cátedra esté por encima de los derechos de los padres y del ideario educativo, y que el sistema de participación en los consejos escolares pueda llevar a la lucha por el poder en la escuela". Finalmente, advirtió al Gobierno que "la democracia no sería democracia si sólo se considerase digno de participar al pueblo cuando tiene en su mano una papeleta electoral".

El discurso de la presidenta de Concapa fue varias veces interrumpido por aplausos y gritos contrarios a la ley de Educación del Gobierno. Cuando acabó sus palabras, se soltaron miles de globos con la inscripción "LODE, no". El acto terminó sin incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de febrero de 1984

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