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Crítica:El cine en la pequeña pantalla

'¡Harka!', patriotería y ambigüedad

En un contexto de cine de comedia surgió ¡Harká! (1941), de Carlos Arévalo, película militarista que inició el ciclo que inmediatamente continuarían Escuadrilla, El abanderado, Raza (el filme escrito por Franco), y un no muy largo etcétera: el cine patriótico se especializó pronto en crónicas históricas, camuflando su mensaje actual en supuestas raíces del pasado.¡Harka!, en cualquier caso, fue una película extraña, aunque no tanto como la siguiente obra de Carlos Arévalo, Rojo y negro, que se prohibió el mismo día de su estreno, sin que todavía se conozcan realmente las razones que esgrimieron los censores: narraba, al parecer, una sorprendente historia de amor entre una muchacha falangista y un comunista militante, en el Madrid de 1936. El título aludía a los colores de la bandera falangista. Desde aquel fugaz estreno, la película sigue inédita, sin que se logre conocer la existencia de alguna copia; el negativo fue, según parece, destruido.

La rareza de ¡Harka! es de corte distinto. Fue analizada por Félix Fanés en su libro sobre, la productora Cifesa, señalando el sentido neurótico de los protagonistas, el capitán Valcázar y el teníente Herrera, destinados en la guerra de Marruecos: "El héroe", dice, "es un personaje altamente autopunitivo, que sólo disfruta con el sufrimiento y que detesta cualquier placer". "Esta neurosis", continúa más tarde Fanés, "no se nos presenta como tal en el filme, sino que se nos muestra como la primera y más pura de las virtudes militares". "En ¡Harka!" concluye, "entre la vida y la muerte se elige la segunda como categoría moral y estética".

Otro aspecto de,¡Harka! se hizo bastante popular al cabo del tiempo, aunque fuera pronto superado por ¡A mí la legión!, según estudió Julio Pérez Perucha en sus agudas notas sobre Cifesa, publicadas por la filmoteca. Se trata de la ambigua relación amistosa entre los protagonistas, a veces incluso "sexualmente turbias" (Fanés), que les obliga a elegir entre su propia amistad o el amor de la joven Luchy Soto. En cualquier caso, esto sería una constante del cine bélico: bastaría citar la filmografía militarista del norteamericano Howard Hawks para encontrar muestras de ese ambiguo compañerismo.

En la película que hoy presenta La noche del cine español se quiso mostrar "un canto elogioso al Ejército español en Marruecos y más concreto a los regulares", según los críticos Pérez Gómez y Martínez Montalbán (Cine español, diccionario de directores). De hecho, el filme se dedica "a la memoria de los que todo lo dieron por España", se ilustra muy abundantemente con escudos y banderas de la victoria, Y se acompaña musicalmente con los primeros compases del Himno nacional cuando alguien muere al grito de "Viva España".

Tuvo la película un buen éxito de público, pero no participó de los premios oficiales de aquel año. No pudo influir en ello la carrera previa de Carlos Arévalo puesto que ¡Harka! fue su primera película; en todo caso, su deshilvanamiento narrativo. Los citados Pérez Gómez y Montalbán consideran, sin embargo, que "la realización de Arévalo, sin ser demasiado brillante y a pesar.del lastre literario y convencional del guión, tenía agilidad, ritmo y ciertos valores plásticos".

Homenaje a Luis Peña

La primera, parte del programa de esta noche versará sobre el hambre, el frío y las relaciones de la Iglesia con el Estado: nada que ver con ¡Harkal, aunque la película y esos temas coincidan en la época. El cine español no registraba directamente las circunstancias del momento, aunque sí-las apuntaba en segundos términos: sólo al cabo de algunos años fue posible reflejar la realidad de forma más clara.El homenaje final del programa, en el que también se incluye el cortometraje Boda en Castilla, de Manuel Augusto García Viñolas, se dedica a la memoria del actor Luis Peña, uno de los protagonistas de ¡Harka! que en la vida real estuvo casado con Luchy Soto, también intérprete del filme de Arévalo. Su rostro circuló con sobriedad por numerosas películas españolas, algunas tan importantes como Surcos, Calle Mayor o La prima Angélica, aunque su actividad principal se centrara en el teatro. Fue un característico de primer orden, acompañado de una voz brillante y personal, que tuvo algunas oportunidades como protagonista. Murió en 1977 a los 59 años.

¡Harka! se emite hoy a las 21.00 por la segunda cadena, dentro del programa La noche del cine español

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de enero de 1984