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El 95% de Campsa pertenece ya al Instituto Nacional de Hidrocarburos

El 95% de las acciones de Campsa (Compañía Arrendataria del Monopolio del Petróleo, SA) pertenece ya al Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH), según informó ayer el propio instituto. Esto significa que la Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA), puesta en marcha por el INH e pasado 5 de septiembre, como accionista mayoritario de Campsa, discurre por buen camino al estar completada ya a un 90%, lo que permitirá al Gobierno terminar en plazo breve la reestructuración del sector del refino en el plazo fijado, según estiman fuentes solventes. El INH ha desembolsado hasta la fecha unos 10.000 millones de pesetas.La OPA de Campsa se cerrará el próximo día 4 de noviembre, es decir, dentro de siete días, al cumplirse el tiempo establecido en la normativa legal de este tipo de operaciones, que concede un plazo de dos meses, a partir de la publicación del inicio de la operación en el Boletín Oficial del Estado, para culminarla. El hecho de que se haya alcanzado el techo señalado hace pensar que no serán necesarios otros instrumentos institucionales para cerrar la operación, tales como una estudiada nacionalización de Campsa.

Fuentes del INH señalaron que los accionistas de Campsa que aún no se hayan acogido a la oferta, tienen siete días de plazo para hacerlo. La oferta es al 250% del valor nominal de las acciones.

La adquisición por el Instituto Nacional de Hidrocarburos del 100% de las acciones de Campsa es consecuencia del acuerdo firmado entre el Ministerio de Industria y Energía y las cinco compañías refinadoras de petróleo, para reordenar el sector en base al establecimiento de una compañía única de distribución de productos derivados del petróleo.

Valoración de la red

Una vez completada la OPA, basta por determinar el precio o valoración que una comisión nombrada por el Ministerio de Economía y Hacienda realizará de la red de distribución primaria, transporte y venta de productos petrolíferos, ahora propiedad del Patrimonio del Estado y que pasará a englobar el activo de la nueva Campsa.

Esta nueva Campsa, una vez cerrada la OPA, la constituirán las refinerías públicas propiedad del Instituto Nacional de Hidrocarburos (Empresa Nacional del Petróleo y Petroliber) y las privadas (Cepsa, Petromed, Petronor y Explosivos Río Tinto).

Las refinerías se distribuirán el accionariado de la. nueva compañía en porcentajes establecidos en torno al 60% y 40%, aproximadamente, conservando el sector público la mayoría. Las compañías refinadoras tendrán que pagar, de una forma aún sujeta a negociación, las acciones que les correspondan de la nueva compañía, una vez integrados en ella los activos citados de la red primaria de distribución y transporte.

Fuentes solventes estiman el valor de estos activos en torno a los 100.000 millones de pesetas. Las compañías refinadoras de petróleo, previsiblemente, pagarán estos activos con fondos propios en un plazo de tiempo a negociar. Caso aparte es el de Unión Explosivos Río Tinto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de octubre de 1983