Salir de la OTAN
En los últimos tiempos, las noticias que aparecen en todos los me dios de comunicación indican un preocupante aumento de la tensión mundial y lo que es peor, aún nos queda la incógnita de lo que pasará cuando en diciembre comiencen a desplegarse los euromisiles.La obsesión por la seguridad y los intereses industriales están logrando que los dirigentes de las principales naciones del mundo hayan perdido de vista el objetivo prioritario de sus pueblos, como es el progreso en paz y libertad, mostrándose incapaces de encontrar una solución pacífica a la confrontación Este-Oeste.
Alguien tiene que atreverse a dar el primer paso para detener esta locura. ¿Por qué no podemos ser nosotros, los españoles? Una respuesta afirmativa a la salida de la OTAN que incluyera una declaración, también ratificada, en el referéndum, de no ser los primeros en emplear las armas en cualquier conflicto futuro ni permitir usarlas desde nuestro país puede servir de estímulo para declaraciones semejantes en otros países o propiciar iniciativas que inviertan el rumbo trágico de los acontecimientos.
Quizá sea una utopía, pero más vale intentar una utopía que ver estallar una guerra en la qué los muertos serán los más afortunados. No nos queda mucho tiempo./


























































