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Crítica:El cine en la pequeña pantalla

Errol Flynn vuelve a la carga

Hubo un tiempo, en el Hollywood de la leyenda, en que se formaban extraños matrimonios cinematográficos. Errol Flynn, un turbulento irlandés nacido en Tasmania, aparte de sus innumerables casamientos legales e ilegales, pasó a la nómina de los monstruos sagrados por sus uniones de celuloide con los directores Raoul Walsh y Michael Curtiz. Con este último interpretó en 1936 La carga de la Brigada Ligera, que fue uno de sus peldaños hacia la cumbre.La luna de miel cinematográfica entre Curtiz y Flynn abarca otros filmes de gran popularidad: El capitan Blood, de 1935; Dodge, ciudad sin ley, de 1939; Las aventuras de Robín de los bosques, de 1938; Virginia, de 1940; Camino de Santa Fe, también de 1940, y El halcón de los mares, de 1941. Todas ellas son películas de acción casi onírica, mitad pícaras y mitad heroicas, que contribuyeron a crear, junto a los filmes del otro matrimonio de Flynn con Walsh, el mito de aquel invencible luchador del bigotito irónico.

La carga de la Brigada Ligera no es el encuentro más afortunado entre Flynn y Curtiz. Es uno de esos filmes urdidos y montados en su conjunto alrededor de una secuencia, en los que todo queda supeditado a la brillantez de ésta. Raras veces, un filme de esta especie alcanza la plenitud formal. Hay, por supuesto, excepciones gloriosas como La diligencia, de John Ford, y Murieron con las botas puestas, del tándem Flynn-Walsh, en el que la batalla final no rompe la unidad.

En La carga de la Brigada Ligera sí hay, en cambio tal ruptura. La carga final es prácticamente todo el filme. Diez minutos de metraje justifican la sólo regularcilla hora y 40 minutos restante. Ciertamente, estos 10 minutos de la famosa carga del ejército de choque británico en la guerra colonialista de Crimea, son esplendorosos y componen uno de los juegos de pirotecnia bélica más exultantes y mejor realizados de la historia del cine. Ninguna conexión, por supuesto, con la verosimilitud, la realidad y la historia. Tómese la famosa carga como cosa en sí, como alarde de imagen en movimiento, y olvídese el resto.

La carga de la Brigada Ligera se emite hoy a las 21.25 por la primera cadena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de septiembre de 1983