Fuertes medidas de seguridad en el funeral celebrado en Bilbao
Con la basílica de la Virgen de Begoña llena de público, pero sin abarrotamientos, se celebró el funeral por las 33 víctimas de las inundaciones del pasado 26 de Agosto. El Gobierno vasco asistió en pleno, junto con los ministros de Defensa, Narcís Serra, e Industria, Carlos Solchaga, el delegado del Gobierno central, los capitanes generales de la VI Región Militar y de la Zona Marítima del Cantábrico y otras autoridades.En medio de un fuerte despliegue de los servicios de seguridad de los Gabinetes central y vasco se desarrolló el acto religioso, en el que las manifestaciones de dolor resultaron serenamente contenidas. El acto consistió en una misa concelebrada en la que participaron los obispos de las tres diócesis vascas, José María Larrauri, José María Sedien y Juan Mari Uriarte.
Este último se dirigió a los asistentes para insistir, en la misma línea que se expresaron las autoridades eclesiásticas vascas en su homilía del pasado domingo, que las inundaciones "no han sido un castigo de Dios"


























































