Espía yugoslavo.
Un ciudadano yugoslavo, Josip Majerski, confesó a la policía bávara haber estado espiando desde 1973 a emigrantes croatas opuestos al régimen de Belgrado para los servicios secretos yugoslavos. Al parecer, Majerski proporcionó al espionaje yugoslavo el pasado julio unos informes sobre varios emigrantes croatas que luego fueron asesinados.


























































