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El presidente del Banco Popular se entrevistó en Londres con Ruiz-Mateos

Hace exactamente un mes, los días 25 y 26 de junio, el presidente del Banco Popular, Luis Valls Taberner, se entrevistó en Londres con José María Ruiz-Mateos, ex presidente de Rumasa, en una reunión que, a pesar de las decenas de declaraciones hechas hasta ahora por el fundador del holding, no había trascendido.

Ruiz-Mateos, en unas nuevas explicaciones en las que se reafirma en su teoría de la conspiración, según la cual la expropiación de Rumasa es un golpe de Estado con efecto retardado contra el Gobierno socialista, aporta dos nuevos nombres que añadir a la lista de presuntos conspiradores: los de Claudio Boada y José María López de Letona, los dos últimos presidentes del Banco de Madrid, perteneciente al grupo del Banco Español de Crédito (Banesto). Sin embargo, no hizo ningún tipo de aportación sobre la participación de Boada y López de Letona en el asunto.Fuentes cercanas al presidente del Popular confirmaron la presencia de Valls en Londres en las fechas indicadas y su entrevista con Ruiz-Mateos. Según estas fuentes, Valls acudió a las insistentes llamadas de Ruiz-Mateos, al igual que hubiera hecho con cualquier otro banquero si se hubieran producido con la misma reiteración con que lo hizo desde Londres el fundador del holding expropiado, y más habiendo sido la persona que recomendó como asesor de imagen a Antonio Navalón. Valls Taberner intentó convencer a Ruiz-Mateos de lo absurdo de la creencia en su protagonismo en las decisiones del Banco de España y en el propio acto de la expropiación.

La versión de Ruiz-Mateos es, sin embargo, muy otra. En declaraciones concedidas el pasado lunes a la corresponsal de EL PAIS en Londres, , afirmó que "el señor Valls Taberner me debía una justificación por lo que ha ocurrido, pero después de cuatro meses parece sufrir un ataque de amnesia y no recuerda que durante un año y medio yo he estado en permanente contacto con él y no he dado ni un paso sin consultárselo previamente". "Su actitud ahora es incalificable. No me contradice, pero afirma que existe una mala interpretación".

Ruiz Mateos mantiene que ValIs Taberner le prometió situarle entre los siete grandes. "Después de todo lo que ha pasado había dos posibilidades: que se hubiera equivocado en su trama o que hubiera actuado así intencionadamente. Tenía que explicármelo, y, directa o indirectamente, le presioné para que viniera a Londres, como así hizo. Pero los dos días de conversaciones fueron un monólogo por mi parte. Ya sé que no ha existido equivocación alguna por

su parte".

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El presidente del Banco Popular, Luis Valls Taberner, se entrevistó en Londres con José María Ruiz-Mateos

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Ruiz-Mateos asegura que salió de España por consejo de Valls. "Nueve días después de la expropiación me llamó Rafael Termes y fui a verle a su despacho de la calle Velázquez. Me pidió que colaborara con los nuevos administradores de Rumasa y aunque a mí me pareció muy extraño, porque nadie colabora con sus enemigos, me mostré dispuesto a seguir su consejo. Quise consultar antes a Valls Taberner, y Termes le llamó delante mía para concertar una cita. Del despacho de Velázquez fui al Banco Popular. Valls Taberner me dijo que viniera a Londres, donde estaría más sosegado y donde podría trabajar mejor con mis abogados. Me aseguró que no le sucedería nada a mis hermanos, ni a los consejeros de las empresas de Rumasa, que se mantendría el empleo y que se pagaría a los acreedores. Yo me pregunto, ¿cómo tenía tanto dominio para darme esas seguridades?"

El fundador del holding de la abeja ya avisa que Luis Valls desmentirá sus palabras, pero "yo le reto a una conferencia de prensa conjunta". Ruiz-Mateos afirma que muchas personas, entre ellas su chófer y los policías de su escolta, pueden testificar que durante un año y medio él mantuvo continuas reuniones de trabajo con Valls, en Madrid y en la residencia del banquero en el pueblo segoviano de San Rafael, "donde Valls se pasea bajo los árboles de su jardín con un teléfono inalámbrico".

El fundador de Rumasa asegura que las cantidades de dinero entregadas a Antonio Navalón (1.000 millones de pesetas) lo fueron por indicación de Valls Taberner. "Navalón cobraba seis millones de pesetas al mes, pero los 1.000 millones se los entregué, en cantidades sucesivas, porque Luis Valls me dijo que lo hiciera así. Recuerdo que un día yo estaba en Logroño y él en Palma de Mallorca, y le llamé para decirle que prefería pagar cuando viera los resultados. Él me sugirió otro sistema: Una cantidad anticipada, otra fija..." Ruiz-Mateos reconoce que no tiene pruebas contra Valls Taberner: "No suelo llevar micrófonos en la frente, pero insisto en que muchas personas pueden testificar que, durante el año y medio previo a la expropiación, yo estuve en permanente contacto con él".

Aumenta el compló

José María Ruiz-Mateos aportó ayer dos nombres nuevos, unidos a Valls Taberner, en el compló de la gran banca contra Rumasa. Se trata de Claudio Boada y José María López de Letona. Sin embargo, no quiso precisar su papel ni hacer mayores matizaciones "por ahora". "Eligieron Rumasa", dice, "como objetivo para hacer que el Gobiernóla expropiara, porque saben que por sus características el Estado no puede con ella". La vinculación más directa que se puede presumir entre Ruiz-Mateos, Boada y López de Letona es a través del Banco de Madrid, perteneciente al grupo del Banco Español de Crédito.

Según fuentes muy vinculadas a Ruiz-Mateos y a la antigua Rumasa, que residen en Madrid, la secuencia es la siguiente: RuizMateos recibe promesas de que en el mes de mayo o junio será el presidente de Banesto, sustituyendo a José María Aguirre Gonzalo -en ningún momento se analiza a través de qué mecanismos- y entrará por la puerta grande a formar parte del club de los siete grandes. Al pasar dichos meses sin respuesta, reacciona desde Londres y comienza a hacer las declaraciones en las que, involucra a varios banqueros y políticos. Boada y López de Letona, últimos presidentes del Banco de Madrid, de la órbita de Banesto, son los últimos a quienes ha mencionado, aunque sin aportar dato ni prueba alguna.

Personas vinculadas a Boada: explicaron ayer que "el presidente del Instituto Nacional de Hidrocarburos prefería no decir nada y esperar a ver en qué se fundamentan las acusaciones de Ruiz-Mateos sobre el compló. A Boada no se le ocurre a priori ningún tema por el que se le pudiera vincular a Rumasa". Por su parte, López de Letona hizo unas declaraciones similares, afirmando que "La poca razón que tenía Ruiz-Mateos, la está perdiendo al hacer estas declaraciones que, de continuar, aportarán una larga lista de nombres sin conexiones probadas de ningún tipo. Esta actitud va acabar dando la razón al Gobierno en el sentido de que es muy dificil establecer relaciones ordenadas con Ruiz-Mateos". Las primeras reticencias empresariales a la medida de expropiación se están disipando".

De este modo, hasta el momento, José María Ruiz-Mateos, ha criticado la actitud de los siguientes banqueros: la de Valls Taberner, al que acusa de estar en el corazón de toda la operación de Rumasa, la de Rafael Termes, presidente de la Asociación Española de Banca Privada (AEB), por su posición tenue; la de Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, por haber dirigido una carta al ministro de Economía felicitándole por la expropiación; y por último, la de Boada (que ya no ejerce como banquero) y López de Letona, presuntamente en su vinculación a Banesto.

Por último, Ruiz-Mateos vuelve sobre el papel de Boyer en todo el affaire. "Tengo dudas sobre el ministro de Economía, Miguel Boyer. No sé si ha actuado deliberadamente o si ha sido manipulado a través del Banco de España y es una víctima de su ignorancia y de su vanidad". Según él, todo ha sido urdido cuidadosamente, incluso la fecha de expropiación, el 23-F, para quitar a Rumasa de en medio. "Después pensarán que ya caerá el Gobierno y me darán una fuerte indemnización como víctima política. Lo han conducido todo ladinamente hasta el final. Cuando Boyer comenzó a hablar públicamente de Rumasa yo llamé a Felipe González y a través de Julio Feo se concertó la entrevista con el ministro. Cuando llegué, me encontré con cosas que no esperaba y con un documento que yo hubiera firmado si mis dos consejeros no me hubieran aconsejado lo contrario".

"El problema de Rumasa expropiada no tiene solución -añade Ruiz-Mateos- al margen de que la ley es inconstitucional, está el hecho de que resultará imposible encontrar gente que pague el precio real de las empresas, sabiendo además que compran un pleito. La gente va a buscar regalos, brevas, y no a pagar lo que vale".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de julio de 1983

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