140 muertos a causa de una ola de calor en Estados Unidos

Agencias

Los meteorólogos norteamericanos anunciaron ayer una ligera disminución de la ola de calor que padece Estados Unidos desde hace 15 días y que ha causado la muerte de 140 personas.La ciudad de San Luis, en el Estado de Misuri, donde la temperatura media durante el día era de 38 grados y de 33 durante la noche, ha sido la localidad más afectada por el calor. En San Luis fallecieron 45 personas. Las autoridades del Estado de Kentucky decretaron el estado de urgencia en Louisville donde también fallecieron 32 personas.

Esta ola de calor no parece, sin embargo, tan mortífera como la que en el verano de 1980 provocó en EE UU la muerte de 1.300 personas, 113 de las cuales fallecieron en San Luis. Los responsables municipales de esta ciudad precisaron que, aprovechando la experiencia de hace tres años, habían puesto a la disposición del público 70 refugios climatizados donde han sido instalados camastros para aquellos ciudadanos que deseen pasar allí la noche.

Las personas mayores y los pobres son las principales víctimas de este aumento de las temperaturas. En Chicago, por ejemplo, cuatro personas resultaron muertas en tan sólo dos días, en un asilo para ancianos cuyo sistema de aire acondicionado estaba averiado.

La presión del agua disminuye esporádicamente en San Luis, cuyos habitantes abren de cuando en cuando las bocas de riego para refrescar un poco las calles. La interrupción del flujo de la corriente eléctrica es, por otra parte, frecuente porque el uso intensivo de los aparatos de aire acondicionado origina un consumo elevado, superior incluso al de julio de 1980, que los transformadores no suelen soportar.

Ligero receso

Es absolutamente inhabitual que un sistema de altas presiones se mantega tanto tiempo en EE UU, declaró Joan Murray, especialista del servicio nacional meteorológico. El receso de las temperaturas empezó, sin embargo, a haberse notar el domingo en el oeste del país donde el calor, calificado de "peligroso" par las autoridades federales, empezó a aflojar.En la primera página del diario New York Times del domingo figuraba una fotografía de un campesino tejano que quemaba espinas de cactus gigantes para darlas de pasto a sus animales que no tienen ya nada que comer. El calor ha roto el frágil equilibrio ecológico de las regiones semidesérticas de EE UU donde sólo sobreviven las plantas indeseables. Los Estados más afectados son los de Tejas y Nuevo México.

Tras una primavera inhabitualmente lluviosa, un verano excesivamente caliente amenaza ahora las cosechas de trigo y maíz que prometían ser excelentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de julio de 1983.

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