La reunión de Williamsburg
Dos peligros opuestos amenazan la reunión en la cumbre. Por una parte, puede aparecer tan artificial como el estilo colonial de sus alrededores. Por otro, puede dejar una ola de amargura tras de sí, debido a que uno de los siete, al no poder imponer sus puntos de vista, renuncie después de un debate a lograr un resultado equitativo. Así, pues, no se trata de obtener un éxito por unos u otros. Se trata del porvenir de la cumbre, que durante mucho tiempo ha sido la catalizadora de la colaboración internacional. ( ... ) , 28 de mayo


























































