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El Gobierno aprueba una importante reforma de la ley de Enjuiciamiento Civil destinada a agilizar la justicia

El Ministerio de Justicia dio un paso importante ayer en su proceso de agilización y reforma del sistema judicial, al enviar a las Cortes un proyecto para modificar la Ley de Enjuiciamiento Civil y un decreto que aumenta sensiblemente el número de salas y plazas en los tribunales de justicia. Con ello, el Gobierno trata de atender a una antigua reivindicación en el sentido de que se proceda a la agilización del sistema judicial.

El proyecto de reforma de la Ley de Enjuciamiento Civil, que afecta a 156 artículos, fue aprobado ayer y enviado a las Cortes por el Consejo de Ministros, aunque no pudo ser presentado a los medios informativos por el titular de Justicia, Fernando Ledesma, quien ayer mismo viajó a Italia. El objetivo fundamental del proyecto de reforma consiste en "ampliar y profundizar el derecho fundamental a la tutela efectiva de jueces y tribunales".La norma ayer aprobada en fase de proyecto permitirá acelerar notablemente la resolución de procesos tan cotidianos como los de arrendamientos de viviendas y locales de negocio, reclamación de cantidades (en especial las inferiores a medio millón de pesetas) y otros menos frecuentes, pero de gran trascendencia por su carácter personal, como las relativas a afiliación, paternidad o maternidad.

Disminución de costos

Un aspecto importante de esta reforma es la disminución de los costos de los procesos, que hasta ahora resultaban desproporcionados en pleitos de pequeña cuantía, llegando incluso a superar el valor del bien que se reclama o defiende. Esta disminución de los cotos, así como la aceleración del proceso, se obtiene mediante una importante simplificación de los trámites: de acuerdo con el proyecto, el litigante podrá comparecer por sí mismo en juicios verbales y de congnición; también se podrá tramitar directamente y sin intermediarios el despacho y las comunicaciones judiciales, se suprimirá el anuncio en periódicos oficiales de las subastas de bienes de valor ínfimo, se suprimirá la conciliación como trámite obligatorio, el carácter improrrogable de los plazos, etcétera. Otra innovación importante será la condena en costas para el litigante cuya petición fuera denegada, así como la ejecución provisional de las sentencias en primera instancia, mientras se tramitan los recursos contra ellas.De acuerdo con esta reforma de la vetusta Ley de Enjuiciamiento Civil, el juez dispondrá de mayores potestades, por ejemplo a la hora de acordar la práctica de las pruebas testificales o para poder apreciar de oficio la existencia de defectos o la falta de presupuestos procesales a la hora de entablarse un juicio.

En la actualidad se da la absurda circunstancia de que el juez debe pronunciarse sobre estos defectos en la sentencia, es decir, tras haberse culminado todas las fases del procedimiento, lo que supone un esfuerzo inútil. También se permitirá, una vez que el proyecto quede aprobado, que el juez examine su propia competencia territorial desde el primer momento, sin necesidad de esperar a que las partes denuncien su falta.

Otro aspecto a destacar es el de la modernización de la ley en aspectos como la comunicación, ya que, por ejemplo, se permite la utilización del télex y el teléfono, y la posibilidad de ejecución en moneda extranjera, lo que, al no existir hasta ahora en nuestro derecho, había motivado en algunos casos la no admisión de pleitos de acreedores extranjeros contra empresas españolas. También a propuesta del ministro de Justicia, el Consejo aprobó un real decreto por el que se revisa el número de salas y secciones de los tribunales colegiados y las plantillas de personal.

En el marco de la política de aumento y mejora de los medios que exige el funcionamiento de la Administración de Justicia, se crean 53 nuevas plazas: dos nuevas salas de la Audiencia Territorial de Madrid; diez secciones en las audiencias provinciales de Barcelona, Madrid, Valencia, Zaragoza, Málaga, Cádiz, Córdoba, Murcia, La Coruña y Pontevedra, y plazas de magistrados en audiencias y salas de Barcelona, Oviedo, Santander, La Coruña, Granada, Sevilla, Valencia y Valladolid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de mayo de 1983

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