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Vuelta ciclista a España

Fracaso de Hinault en la contrarreloj de Panticosa

Bernard Hinault no ganó la contrarreloj individual disputada entre Sabiñánigo y el balneario de Panticosa, con 38 kilómetros de continua subida, y de duras rampas en sus últimos tramos. Fue la primera sorpresa. La segunda la constituyó el triunfo de un Marino Lejarreta que superó a hombres normalmente mejores que él en este tipo de carreras, como Alberto Fernández o Julián Gorospe, y que le sirvió para reafirmar poderosamente su liderato. El tercer aspecto tan sorprendente como noticiable es que siete españoles lograron superar el noveno puesto de Hinault.

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El desarrollo y posterior desenlace de esta etapa contrarreloj individual destrozó todos los pronósticos previstos. Prácticamente todo el mundo, incluidos los mejores corredores españoles, afrontaban los 38 kilómetros de subida a Panticosa con cierto aire de resignación ante lo que presuponían iba a ser la primera gran baza de Bernard Hinault en la actual edición de la Vuelta. Todos, desde Marino Lejarreta a Alberto Fernández o Julián Gorospe, mostraban su sorpresa al final por el mal tiempo del corredor galo.Nadie lo esperaba. Ni siquiera el mismísimo Hinault, que solo encontró dos justificaciones a su actuación: "no me han respondido las piernas, comencé bien la etapa, pero al llegar a un falso plano noté que se me bloqueaban las piernas. Por otro lado, en todo lo que va de año no he subido demasiada montaña y estas pueden ser las razones de que aún no esté en mi mejor momento de forma. ¿El futuro? Difícil, si no logro recuperar y marchar bien en las próximas etapas". Su director técnico, Guimard, intentó ir más lejos en su justificación: "a Bernard ya le dolían las piernas antes de empezar la etapa".

Queda dicho que los 38 kilómetros de subida fueron continuos, y muy pronunciados ya a partir de los ocho últimos. Como referencia, cabe señalar que hasta ese kilómetro 30, los mejores tiempos habían corrido a cargo, por este orden, de Alberto Fernández, con un tiempo de 45.22, Julián Gorospe (a 9 segundos), Marino Lejarreta (a 15), Kuiper (a 40) e Hinault (a 41). Ya se comenzó a observar que el gran corredor francés no marchaba bien, puesto que había desaprovechado los primeros 30 kilómetros, que le eran en principio más asequibles.

Bernard Hinault, pese a su mal rendimiento, ya ha sido contratado para la próxima Volta a Cataluña.

Éxito español

El final de los españoles fue apoteósico. Antonio Coll y Pedro Muñoz entraron con unos registros magníficos, que subieron de tono con la llegada de Alberto Fernández. El corredor del Zor entró a pocos metros de Hinault, cuando había salido en Sabiñánigo dos minutos después. Todos dieron ya como seguro ganador a Alberto e incluso se comenzó a especular con que podía alcanzar el liderato en Panticosa. Hasta que llegó Marino. El propio Alberto Fernández se quedó de una piedra, porque se creía vencedor cuando le comunicaron el tiempo de Marino.De Giuseppe Saronni, el campeón del mundo, mejor no hablar. Ya está suficientemente probado que el italiano no se ha tomado esta Vuelta en serio y que se justifica afirmando que tiene bronquitis. Saronni aumenta su ritmo de tos, curiosamente, cuando se le pone un micrófono o un bolígrafo delante, y ya ayer dejó entrever que si continúa así podría incluso hasta abandonar. Su tiempo en la contrarreloj fue lamentable, a casi ocho minutos del vencedor.

Marino Lejarreta se ha convertido en el gran aspirante al triunfo final, aunque no lanza las campanas al vuelo. "Pensaba que Hinault iba a ganar fácilmente y yo mismo estoy sorprendido tanto de su actuación como de lo bien que he marchado. Estoy fuerte, con mucha moral, que ha aumentado tras esta etapa en la que personalmente no esperaba vencer". Marino encuentra argumentos coherentes a su buena forma actual en la preparación que ha llevado a cabo en Italia, muy distinta a la que se realiza en España. "En España se corren demasiadas carreras. El año pasado a estas alturas ya llevaba el doble de kilómetros que ahora, y eso se acusa. Me he preparado a conciencia para la Vuelta y e¡ Giro".

A la pregunta de si le preocupa más una reacción de Hinault o esos piques continuos que suelen producirse entre corredores españoles, y que fueron una de las causas de su marcha al Alfa-Lum italiano, el corredor vizcaíno afirmó que "no sé cuál será la actitud de Hinault a partir de ahora, si se cabreará y se lanza a una furiosa ofensiva, o deja las cosas como están. De los españoles me preocupa especialmente el Zor, que tiene un gran equipo. Pero a Bernard Hinault siempre hay que temerle".

Entró a control cerrado el belga Van Baelen, líder de las metas volantes. El belga De Cniff (Boule) no tomó la salida. Su equipo se queda con tres hombres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de abril de 1983

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