Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marino Lejarreta nuevo líder tras vencer en Viella

El vizcaíno Marino Lejarreta, vencedor el año pasado de la Vuelta sin haber vestido ningún día de amarillo, tras la descalificación de Arroyo, es el nuevo líder de la prueba, posición que comparte con otro vizcaino, Gorospe. Ambos entraron en Viella, término de la sexta etapa, este orden, junto con otros dos españoles, Delgado y Alberto Ferández. Estos cuatro hombres lograron una ventaja de 42 segundos al en el que llegó el francés Bernard Hinault, que perdió así el liderato. La etapa más dura de la actual edición confirmó el impresionante resurgimiento de los ciclistas españoles.

MÁS INFORMACIÓN

Aunque el trazado de la actual edición de la Vuelta a España presenta etapas duras, la de ayer se llevó a palma con un recorrido oficial e 235 kilómetros, que en la práctica resultaron casi 240, y con tres muertos, uno de segunda categoría, dos de primera, el último de los cuales, el alto de la Bonaigua, se encontraba a 23 kilómetros de la línea de meta. Fue una etapa bellísima, que a punto estuvo de perderse en gran medida, a causa de nieve. En principial, se temió por a posible neutralización de los treinta primeros kilómetros, desde salida en la Pobla de Lillet, pero se trabajó bien esta vez desde primeras horas de la mañana en los aspectos organizativos, y las máxinas quitanieves hicieron el resto incluso en la Bonaigua.Como prueba de la dureza de la etapa baste señalar los numerosos abandonos que se produjeron. Van de Ginste (Aernoudt); cuatro hombres del Boule d'Or, que prácticamente se queda en cuadro: Van Houwelingen, Wijnants, Ver eulen y su líder, Willems; el espa ol. Iglesias (Kelme), que era el fa olillo rojo y, especialmente, el italiano del Alfa-Lum, Martinelli y el ancés del Renault, Gaigne, el ombre que llevó el liderato en las rimeras etapas. Gaigne sufrió na espectacular caída en el kiló etro 68, y tuvo que ser traslada o en ambulancia urgentemente al ospital de Seo de Urgel, al pare er, con un golpe muy fuerte en la abeza y varios cortes en el oído en cuanto a Martineli también se cayó, diez kilómetros después, junto al belga Wijnants, pero el italiano llevó la peor parte, al romperse la clavícula.

Por el alto de la Creueta, de primera categoría, se impuso, cómo o, José Luis Laguía, por delante e Aliverti y Yáñez. Laguía, que arece tener tras sus espaldas un téntico gafe -se cayó en el prólogo de Almusafes y sufrió también una caída en la quinta etapa- ayer mismo, ya en el descenso de la Bonaigua, pinchó una de sus ruedas, cuando iba en solitario con Alberto Fernández. Mucho antes, en el kilómetro 116, se produjo la escapada del Kelme, De las Heras, que llegó a contar con una venta a de hasta casi siete minutos en el kilómetro 188, pero que no vio coronado con éxito su esfuerzo, al desfallecer, en los duros repechos de la Bonaigua, tras haber pasado primero por la cima del Port de Canto, de segunda categoría (kilómetro 135), con ventaja de dos minutos sobre Laguía y Yáñez.La gran criba y el ataque de los corredores españoles, se produjo, tal como se esperaba en el asalto al techo de la carrera, la Bonaigua, con 2.072 metros de altitud. Por la cima fue primero Alberto Fernán dez, y segundo Laguía, con Goros pe, Muñoz, Belda, Lejarreta, Del gado, los franceses Fignon e Hinault, y Coll. Faltaban 23 kilóme tros para la meta de Viella y se inició un descenso vertiginoso por una carretera en mal estado. A Alberto Fernández, que se marchó en solitario, se le unió pronto Leja rreta, en el kilómetro 22 1, y cuatro kilómetros más tarde hizo lo pro pio Delgado, mientras que Goros pe también alcanzó a los escapa dos ya en el kilómetro 227. Por de trás, Hinault encabezaba un grupo de hombres, casi todos españoles, que esta vez dejaron a un lado otro tipo de criterios negativos, y no colaboraron con el francés. La ventaja de los cuatro hombres de cabeza se mantuvo así, pese al te rrible esfuerzo de Hinault, y en la meta, junto al Parador de Viella, Lejarreta superó al sprint a Go rospe.Marino Lejarreta, comentó tras su victoria: "No pensaba ganar la etapa, sólo arañar unos segundos a Hinault, y me he llevado una sorpresa agradable al ver que le he superado en el liderato, aunque ésto no quiere decir nada. El francés tiene ventaja en las contra reloj y lo hará valer, pero estoy fuerte y voy a luchar al máximo". En cuanto a Hinault, aseguró que la pérdida del liderato no tiene excesiva importancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de abril de 1983

Más información

  • Los españoles desplazaron a Hinault en la etapa más dura