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Cerca de 25.000 bilbaínos estarán hoy en Madrid

Cerca de 25.000 bilbaínos se desplazan este fin de semana a Madrid para presenciar el partido entre su Athlétic y el once que entrena Alfredo Di Stéfano. La saeta rubia ya era la figura del Madrid la última vez que los rojiblancos de San Mamés se proclamaron campeones de Liga, hace 27 años. Desde entonces, sólo en la temporada 1969-70 el Athlétic se ha encontrado a estas alturas del campeonato en posición de líder. De ahí que los aficionados bilbaínos hayan sacado del viejo arca la memoria de los más sonoros triunfos de su equipo para devolverles el brillo que tuvieron y presentarse con ellos en el Bernabéu.En la temporada 1955-56 el Athlétic se proclamó campeón con 48 puntos, uno más que su inmediato seguidor, el Barcelona, y diez más que el tercer clasificado, el Real Madrid. Los chavales de entonces eran capaces de recitar la alineación del Athlétic tan de carrerilla como las letanías: Carmelo; Orúe, Garay, Canito; Mauri, Maguregui; Arteche, Marcaida, Arieta, Uribe y Gainza. Fernando Daucik era el entrenador, y Arteche y Arieta los goleadores del equipo.

En la 1969-70, con Ronnie Allen en el banquillo y los Iríbar, Arieta, Uriarte y Rojo como figuras, el Athlétic marchó en cabeza durante casi todo el campeonato, pero fallo en la antepenúltima jornada. El Atlético de Madrid se proclamaría campeón con 42 puntos y 12 positivos, uno más que el Athlétic.

Tres lideratos

Puede ser que el equipo que entrena Javier Clemente no se proclame campeón este año. Pero, de momento, ahí quedará para el arca de los recuerdos el hecho de que, a cuatro jornadas del final de la Liga, los de San Mamés eran líderes, con 44 puntos y 14 positivos, y que en la misma jornada el Bilbao Athlétic, que milita en Segunda B, marchaba también en cabeza, con 46 puntos y 18 positivos, y que, a mayor abundamiento, también los cachorros encabezaban la Liga Nacional Juvenil, con 4 puntos de ventaja sobre su inmediato seguidor, la Real Sociedad.

Y que la privilegiada posición de los rojiblancos había sido conseguida frente a rivales con un presupuesto cuatro veces superior (1.600 millones de pesetas el Real Madrid y 1.450 millones el Barcelona, frente a 390 millones de Athlétic). Y que, para decirlo todo, la plantilla utilizada por Clemente había costado al club 33 millones de pesetas en total (de los cuales, 20 millones correspondían al fichaje de Tirapu), frente a los 2.165 millones que había costado la plantilla del Barcelona, y a los 474 millones invertidos por el Madrid en fichajes. Si, tras dos títulos consecutivos de la Real Sociedad, consiguiera el Athlétic mantener su posición actual, algunos directivos españoles tendrían quizás que tomarse más en serio la promoción de la cantera, sin fiarlo todo a los talonarios de cheques.

Clemente ha tenido la virtud de convencer a sus jugadores de que son capaces de vencer a cualquiera. A sus 33 años recién cumplidos, el míster bilbaíno se complace en cultivar, medio en broma, medio en serio, la imagen de hombre audaz y hasta temerario que se le atribuye. En los vestuarios del Benito Villamarín, tras el rotundo 5-1 de hace 15 días, se superó a sí mismo con la siguiente respuesta a los informadores que le preguntaban por las causas de la catástrofe: "No pasa nada. Simplemente, que el futuro campeón de Liga ha tenido una mala tarde".

Si se le pregunta por las razones de la buena marcha del equipo, pone cara de anuncio de cigarrillos americanos para responder, como quien se limita a constatar una evidencia: "Yo ya dije al comienzo de temporada que íbamos a ser campeones". Y es verdad que lo dijo, pero casi nadie se lo tomó entonces en serio. Pero es cara de póker la que pone en estas vísperas del decisivo partido del Bernabéu cuando se le pregunta por la táctica a emplear frente al Madrid: "No sé, como vamos a llenar el campo, a lo mejor me da por ahí y jugamos al ataque, como en casa".

Es un farol y él lo sabe, pero tampoco puede asegurarse que no disponga de cartas con las que arriesgar en la jugada. Con 61 tantos en treinta partidos, el Athlétic no sólo es el equipo más goleador, sino que lleva en esto once goles de ventaja a su rival de esta tarde. Dani y Sarabia, con 14 tantos cada uno, han sido hasta el momento los más acertados de cara a la portería contraria, pero no hay que olvidar que otros nueve jugadores, han conseguido mojar en lo que va de Liga. El dato es suficientemente revelador de la mentalidad ofensiva que ha sabido imbuir Clemente a sus hombres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de abril de 1983

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