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Tribuna:
Tribuna

Labor de control

Antonio Martínez Lafuente, presidente del Comité de Competición, y Fernando Vara del Rey, secretario, están condenados a morir, deportivamente, en la iniquidad. Como miembros del ente sancionador viven, semanalmente, la tensión de enfrentarse a los dirigentes de clubes, que únicamente ven culpabilidades en los jugadores contrarios. No obstante, las cargas de profundidad les van a llegar a causa de la labor que comparten con José Plaza, presidente del Comité Nacional de Arbitros, en la designación de los colegiados de cada jornada.Martínez Lafuente y Vara del Rey realizan, desde hace tiempo, una labor de control de José Plaza, el trabajo más delicado que requiere la Liga. Plaza es muy habilidoso, e intentar adelantarse a sus jugadas requiere una dosis importante de maquiavelismo. Plaza es capaz de eliminar el nombre del árbitro idóneo, para un partido trascendental del campeonato, adjudicándole un partidillo de Copa del Rey, de esos en los que un primera juega con un tercera. Plaza, si le conviene, envía a Pes Pérez, por ejemplo, a dirigir cuatro partidos en Venezuela y se lo quita de encima una temporada.

Es de suponer que si algún club desea la desaparición de Martínez Lafuente y Vara del Rey será porque le conviene más el sospechoso libre albedrío de José Plaza.

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