La totalidad de las asociaciones
de vecinos de Pamplona han rechazado los presupuestos del Ayuntamiento de la capital Navarra para 1983 "por su forma de elaboración y contenido que ignora, a su juicio, los intereses fundamentales de los habitantes más desfavorecidos de Pamplona mientras se sigue gestionando una ciudad de la que se aprovecha una minoría".


























































