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El 28 de octubre, elecciones legislativas

"El futuro es nuestro, de la mayoría que quiere el cambio", afirma Felipe González

Los partidos políticos terminaron anoche la campaña electoral, que hoy dará paso a la jornada de reflexión previa a las votaciones de mañana, día 28. Entre los mítines de ayer destacó el realizado por Felipe González en la Ciudad Universitaria madrileña, en el que se dieron cita centenares de miles de personas y colapsé el tráfico en gran parte de la capital de España. El rey Juan Carlos recibirá esta tarde a los dirigentes de los principales partidos políticos en el palacio de la Zarzuela, mientras los españoles reflexionan su voto de cara a la jornada electoral de mañana, en que los colegios electorales permanecerán abiertos desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la tarde.

"Si hay un pasado que fue de ellos, el futuro es nuestro, de nuestra libertad consciente. El futuro es de la mayoría que quiere el cambio. Adelante. Conquistemos el futuro en paz. Conquistémoslo en libertad. Dejemos a nuestros hijos una España mejor, con el esfuerzo solidario de todos. Adelante y a ganar. España y el futuro es nuestro". Con este mensaje, repetido a lo largo de los 25 días de campaña que ayer concluyeron, Felipe González cerró ayer en Madrid la campaña de su partido ante medio millón de ciudadanos concentrados en la gran explanada de la Ciudad Universitaria para asistir a la última fiesta-mitin del PSOE.

El mensaje más destacado de la intervención de Felipe González lo constituye el llamamiento del partido a la moderación ante el triunfo socialista, "evitando provocaciones". Además, el dirigente socialista reivindicó, entre los gritos y aplausos de los asistentes, la bandera constitucional "como único símbolo de unión entre todos los españoles"."La paz y la libertad de los españoles es la base común. Gracias por levantar la bandera de la Constitución, esa bandera que ya hemos conquistado para todos y que ya es patrimonio de todos los españoles y no patrimonio de grupos sectarios. Que sepa toda España que quien ondee otra bandera el día 28, o el día 29, serán los provocadores, los enemigos de la libertad, no el pueblo que quiere socialismo y cambio".

Felipe González, vestido con traje gris y una corbata discretamente roja, apareció a las 20.30 horas ante el más de medio millón de ciudadanos madrileños concentrados en la explanada de la Ciudad Universitaria entre los ya ha bituales gritos de "presidente, presidente, presidente", y "Felipe, Felipe, Felipe". El dirigente socialista centró su intervención en un duro ataque a la derecha, a la que calificó de dividida y frágil, "además de esa otra ultramontana y amordazante, que dice mentiras y que cree que puede seguir engañando a nuestro pueblo. Y este pueblo ya no quiere que le cuenten más cuentos", dijo.

Para Felipe González "la torpeza de la derecha ha convertido las elecciones en un plebiscito que coloca a nuestro pueblo entre un sí a un Gobierno socialista o un vacío, porque no hay otra alternativa seria que se haya ofrecido a los ciudadanos de España".

Un Gobierno que gobierne

Se interrogó después Felipe González sobre las necesidades del pueblo español, para responderse a sí mismo que lo que los ciudadanos españoles desean "es un Gobierno que gobierne de cara a su pueblo, capaz de trasladarle un mensaje de ilusión y esperanza para recomponer una España maltrecha y abandonada por la derecha. Esa derecha que hace su discurso patriótico apoderándose del patrimonio común de todos los españoles. Pero a esa derecha sólo le pertenece lo mal hecho, el envenenamiento de nuestros ríos, el deterioro de nuestros mares, a esa derecha le pertenece la presa de Tous y no el Quijote ni los puentes roníanos".

Pidió después a todos los españoles que conozcan que "los socialistas sabemos perder y sabemos ganar unas elecciones con espíritu cívico. Que sabemos que si hay algo que une hoy por encima de las ideas y de las convicciones al 90%. de los ciudadanos es, el deseo de vivir en libertad y paz. No os dejéis engañar ni provocar. Celebremos el triunfo de cambio que ya veo llegar como una oleada en paz y en libertad, y no os preocupéis de aquellos que querían descorchar botellas de champán, que el champán está muy caro. Con una copa de vino podemos celebrarlo en nuestra casa".

"La libertad todavía frágil quiere parir la seguridad, quiere parir la solidaridad, quiere parir el impulso ético que nuestro pueblo necesita para hacerse una libertad sólida, una libertad fuerte, que nadie pueda arrebatarnos nunca. Una libertad que acabe con la goma-2 y con los intentos de cercar Madrid". Felipe González cerró su intervención Con un llamamiento a la reflexión, en la jornada de hoy, en torno a "las dificultades que nos aguardan".

Previamente, habían intervenido Enrique Tierno, alcalde de Madrid, recibido entre fuertes y prolongados aplausos y gritos de "Tierno, Tierno, Tierno", y Joaquín Leguina, quien también pidió la colaboración solidaria y firme "en arrimar el hombro de millones de españoles que quieren una España diferente. Nosotros solos no podemos, necesitamos ayuda. Pero todos juntos sí podemos".

El mitin-fiesta, que comenzó a las seis de la tarde, no registró ningún incidente y se celebró en un ambiente de triunfo. También se registró una gran profusión de banderas nacionales ondeadas por los asistentes. La "gran fiesta" comenzó a las seis de la tarde con un inmenso atasco en todas las calles que llegaban hasta la explanada de la Universidad Complutense. Hasta ya pasadas las ocho todavía la gente seguía llegando masivamente al lugar del mitin. Según fuentes oficiales, la cifra de asistentes pudo superar el medio millón de personas.

La fiesta comenzó con la actua ción del grupo Suburbano, para seguir con las canciones de Luis Eduardo Aute y el "caliente" grupo catalán la Orquesta Platería La nota de humor la pusieron José Luis Coll y el cómico andaluz Josele.

Ambiente de triunfo

El ambiente que reinaba en todo el extenso recinto donde tenía lugar el mitin era de convencido triunfo y de gran optimismo ante los comicios del 28 de octubre. Los asistentes no dejaron de ondear numerosas banderas españolas a lo largo del acto, y aplaudieron con fuerza las palabras de los representantes del PSOE. La mesa presidencial estaba compuesta por todos los candidatos al Congreso y Senado del PSOE por Madrid, mientras el vicesecretario general del partido, Alfonso Guerra, en un segundo plano, sólo se dedicó a coordinar el desarrollo del acto. La fiesta acabó con las actuaciones de Georges Moustaki y el rockero Miguel Ríos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de octubre de 1982

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