Los GRAPO
cuentan actualmente con unos quince militantes organizados, según fuentes de la lucha antiterrorista. En 1979, el número de miembros de la organización terrorista era de seis, incluyendo a su máximo dirigente Martín Luna. Desde entonces, se han unido otros miembros que se encontraban en prisión y puestos en libertad tras cumplir su condena. Los GRAPO han realizado gran número de atracos, especialmente en Barcelona, donde residen la mayoría de sus miembros, para su reorganización.


























































