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La negativa de Suárez, principal escollo, para la coalición electoral de la UCD y el Centro Democrático y Social

Uno de los hombres puente del conglomerado cenIsta, el ex ministro de Administración Territorial, y actual secretario de política territorial de Unión de Centro Democrático, Rafael Arias-Salgado, protagoniza, con otros socialdemócratas de UCD, como el propio vicepresidente económico, Juan Antonio García Díez, los máximos esfuerzos para tratar de lograr que los dos principales partidos del espacio de centro, el pilotado por Landelino Lavilla y el recientemente formado por Adolfo Suárez, se presenten juntos a las elecciones. La negativa del expresidente Adolfo Suárez sigue siendo el escollo principal para el éxito de estas gestiones.

El paso de Arias-Salgado desde el Gobierno a la nueva ejecutiva de la UCD se valoró en su momento como la materialización de esa actitud en favor del acercamiento entre las dos grandes formaciones centristas, tras la comprobación de que, aun siendo el hombre de Suárez en el Gabinete Calvo Sotelo, Arias-Salgado no figuró entre quienes se pasaron al nuevo partido suarista.La presencia de Arias-Salgado en el secretariado de UCD y sus gestiones en favor de la coalición de la UCD y el CDS no han obtenido, por el momento, el resultado deseado, más por la actitud de Adolfo Suárez que por la de Landelino Lavilla, quien, privadamente, manifiesta su deseo de concurrir con Suárez a las elecciones, aunque en sus declaraciones públicas se pronuncia en contra de la presentación a los comicios con cualquier otra formación política, como respuesta a la posición irreductible de Suárez. Por otra parte, la persona de Arias-Salgado no es considerada por el actual aparato centrista, dominado por el sector democristiano, como la más adecuada para ningún tipo de persuasión. Vinculado durante mucho tiempo al ex ministro Francisco Fernández Ordóñez -bestia negra para los sectores más derechistas de UCD- y protagonista de duros enfrentamientos con Miguel Herrero y Oscar Alzaga, principales abogados de la unión con Fraga, Rafael Arias-Salgado se encuentra ante una empresa difícil.

Según ha declarado a este periódico, sus esfuerzos en favor de la unión electoral de los dos principales partidos centristas son fruto de la convicción de que, una vez desgajados de UCD los seguidores de Oscar Alzaga y de Fernández Ordoñez, las formaciones de Adolfo Suárez y Landelino Lavilla son las dos caras de una misma moneda. En unas declaraciones a Diario de Mallorca, publicadas ayer, insistía en esta idea al señalar que "el espectro centrista tiene dos opciones: la primera, encarnada por UCD, un partido institucionalizado y extendido por todo el territorio nacional, y la segunda, el CDS, que es la imagen personal de Adolfo Suárez". Respecto a las otras formaciones desgajadas de UCD, Arias-Salgado asegura que la creación del CDS de Suárez "ha aplastado literalmente al Partido de Acción Democrática (PAD), de Fernández Ordóñez, a quien únicamente le queda la opción de acudir a las elecciones como independiente en las listas del PSOE", y la llegada de Landelino Lavilla a la presidencia de UCD "ha triturado la operación de Oscar Alzaga -el Partido Demócrata Popular (PDP)-, de claro corte decimonónico y condenada a ser absorbida por la derecha conservadora de Alianza Popular".

Arias-Salgado insiste en la necesidad de que no desaparezca la opción centrista, ni aparezca dividida en dos formaciones distintas. A este respecto, hay que recordar que el propio presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, durante su reciente viaje a Latinoamérica se refirió a la convemencia de una coalición, en la que dijo estar trabajando, "de los diversos partidos centristas`, sin excluir al de Suárez, para hacer frente al PSOE y AP.

Aunque estas declaraciones -aparecidas en los periódicos españoles el 6 de agosto último- fueron inmediatamente rectificadas por Calvo Sotelo, quien dijo atenerse a lo que decidieran los órganos del partido, sus palabras pueden servir de testimonio de las gestiones que se han realizado para agrupar electoralmente a los dos partidos centristas.

Mientras tanto, la realidad es que prosiguen las fugas de UCD al CDS y que no parece que las cabezas máximas de uno y otro partido, Lavilla y Suárez, estén dispuestas a unirse sin la rendición incondicional del contrario. Según informa Europa Press, veinte afiliados de la UCD de Vizcaya abandonarán el partido gubernamental y se pasarán al CDS antes de finales de septiembre, de acuerdo con lo declarado por el ya fugado Juan María Zubeldia, ex secretario provincial de las juventudes centristas bilbaínas.

Por otra parte, hoy se celebrará en Barcelona la constitución formal del CDS de Cataluña, al que se afiliará el martes Josep Potijadas, ex presidente de Centristas de Cataluña, en unión del ex secretario general del mismo partido, Josep, Sánchez Llibre. Ambos explicarán hoy al comité ejecutivo provincial su gestión hasta el momento de ser cesados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de agosto de 1982

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